Más de mitad de los jóvenes con discapacidad no se integra en las actividades de ocio

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Madrid, 14 oct (EFE).- La mitad de los niños y adolescentes con discapacidad participan en actividades de ocio municipales, pero solo el 46 % de ellos se sienten integrados con sus compañeros, según recoge un estudio de la Fundación ONCE para analizar si la oferta pública de ocio fomenta las relaciones sociales de estos jóvenes.

El informe 'Ocio accesible e inclusivo en la infancia y adolescencia con discapacidad' analiza las actividades vinculadas a la cartera municipal dirigidas a la infancia y la adolescencia fuera del horario lectivo o en periodos vacacionales de Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Zaragoza y Málaga.

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Las dificultades no se concentran únicamente en el desarrollo de la actividad: casi la mitad no llegó a participar, ya sea porque lo intentó sin conseguirlo (22,5 %) o porque no llegó a intentarlo (25,8 %).

La participación de quienes requieren apoyo intensivo es la mitad que la de quienes precisan apoyo puntual. Así, han participado alguna vez el 65 % de quienes requieren apoyo puntual, frente al 34,9 % de quienes necesitan apoyo intensivo.

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La mayor participación es entre los 6 y los 11 años y se reduce durante la adolescencia.

Sobre la valoración a las dimensiones relacionales, el estudio señala que solo en el 46 % de los casos las familias perciben integración en el grupo y en el 40 % se relaciona con el resto de los jóvenes.

Destaca que casi la mitad de la participación (46,9 %) se produce, además, en actividades ordinarias que no incorporan adaptaciones.

Recoge situaciones de exclusión durante el desarrollo de las actividades especialmente relevantes: en el 32 % de las experiencias, el niño, niña o adolescente permanecía observando o esperando mientras el resto hacía actividades en las que no podía participar, y en el 27 % las familias señalan que se le animó a abandonar la actividad.

Estos resultados sugieren que, ante las dificultades, la respuesta no siempre consistió en adaptar la actividad o reforzar los apoyos, sino en trasladar a la propia persona participante la recomendación de dejarla, indica.

El trabajo ofrece una serie de recomendaciones para mejorar la participación real y efectiva de los niños y jóvenes con discapacidad en el ocio de sus ciudades porque concluye que estar en una actividad no equivale a una participación efectiva ni garantiza una experiencia inclusiva. EFE

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