La Virgen del Pilar reina en una Ofrenda marcada por el buen tiempo y la devoción

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Zaragoza, 12 oct (EFE).- Miles de personas participan desde la madrugada de este lunes en la tradicional Ofrenda de Flores a la Virgen del Pilar, que reina en Zaragoza alzada por cientos de ramos en una jornada marcada por un tiempo excelente, con temperaturas que se acercan a los 30 grados, y la devoción de vecinos y visitantes.

Ha sido a las 06:30 horas cuando la Policía Local y el Ayuntamiento de Almochuel (Zaragoza) han abierto esta tradición, la más señalada de las Fiestas del Pilar, por la que se espera que, hasta la medianoche, pasen cerca de 100.000 participantes de 994 grupos inscritos, más los oferentes individuales.

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Al mediodía, la virgen coronaba la plaza del Pilar con su manto, que en esta ocasión está confeccionado con claveles rojos, mientras la gran estructura metálica que la eleva 15,5 metros se iba llenando de miles de flores traídas por los participantes.

También destacaban la bandera de Venezuela, el país invitado este año, y la Cruz de Lorena, en rojo, contrastada en blanco, que ha sido colocada a las 10.30 horas.

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Entre las personas que este año no han querido perderse la ofrenda está Paola Sanz, que en declaraciones a EFE ha relatado cómo ha participado con el grupo de su pueblo, Illueca (Zaragoza).

"Hemos salido a las siete y media desde Santa Engracia y ha sido muy rápido porque tampoco había mucha gente", ha explicado esta joven sobre un operativo "muy bien organizado" y "una experiencia muy bonita".

Para esta ocasión, Sanz ha elegido un traje regional de campesina, aunque no es su primera vez en la ofrenda, ya que es el cuarto año en el que participa, siempre con el grupo de Illueca.

Tampoco se ha querido perder esta cita la corporación municipal, que ha salido en comitiva al mediodía para participar en la misa en honor a la Virgen del Pilar a las 12.00 horas.

En ese grupo estaba la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, que como atuendo ha optado por una reproducción inspirada en el siglo XVIII, con interiores blancos de algodón, refajo de lana y una saya exterior de seda en color verde lima claro, un jubón de manga larga del mismo tejido y color valencie.

Otros de los invitados a la fiesta han sido los tres cazas y los dos aviones de transporte del Ejército que, a las 12.34 horas, han sobrevolado la calle Alfonso, donde miles de personas caminaban hacia la plaza del Pilar.

El estruendo de las aeronaves ha cogido por sorpresa a más de uno y ha despertado los vítores de muchos, una experiencia que estos aviones han repetido minutos después, al cruzar longitudinalmente la plaza para volar por encima de la virgen.

En ese mediodía de tiempo primaveral, la calle Alfonso, la plaza del Pilar y sus abarrotados aledaños mostraban la clásica imagen de la jornada, con muchos vestidos de traje regional y otros de calle, portando el omnipresente cachirulo, el pañuelo típico de las fiestas.

Allí, algunos empezaban ya el vermú tras participar en la ofrenda, mientras en las calles sonaban jotas y se mezclaban acentos, el aragonés, por supuesto, y otros de lugares más lejanos, como Francia o Argentina.

Ya a las 13.30 horas, 352 grupos y 36.000 oferentes habían depositado su ofrenda floral a los pies de la virgen. En ese momento, y con buena parte de la jornada por delante, la plaza del Pilar había registrado desde las 5 de la mañana, tras la Misa de Infantes de la Basílica del Pilar, el paso de más de 219.000 personas, entre público y oferentes.

Durante la ofrenda participan 30 jardineros, 64 auxiliares de jardinería y 175 personas que colaboran en el montaje y el desarrollo del desfile. EFE

(foto) (vídeo)

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