Una intervención temprana en salud mental reduce la cronificación y el abuso de fármacos

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Rebeca Palacios

Logroño, 10 oct (EFE).- Casi el 30 por ciento de la población española pasará por algún trastorno de salud mental a lo largo de su vida, con jóvenes y mujeres como colectivos más vulnerables, ha dicho a EFE el neuropsicólogo Óscar Pino, quien aboga por una intervención temprana con terapia psicológica desde Atención Primaria para evitar la cronificación y el abuso de psicofármacos.

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Pino, que es vicedecano del Colegio Oficial de Psicología de Catalunya, ha participado en Logroño en unas jornadas en Atención Primaria organizadas con motivo de la celebración del Día Mundial de la Salud Mental, este sábado.

Como coordinador del centro de salud mental de adultos de L’Hospitalet de Llobregat (Barcelona) de Fundació Hospitalàries Sant Boi, defiende un modelo de atención "escalonada" porque se ha comprobado que cuanto antes se intervenga en las patologías más leves y moderadas se evita la cronificación.

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Según los últimos datos del estudio 'Global Burden of Disease' (Carga Global de Enfermedades), 1.200 millones de personas en todo el planeta ya tienen alguna problemática de salud mental, lo que representa el 17 % de la población mundial, ha precisado.

Estas cifras aumentan en los países occidentalizados, con porcentajes de hasta el 30 % en España, de modo que atender la salud mental se ha convertido "en un problema de salud pública", con ansiedad, depresión y trastornos de la conducta adictiva como las alteraciones más prevalentes.

En la actualidad, el sistema sanitario se enfrenta al desafío de atender este "gran incremento de la demanda", con mayor afectación a la gente joven y a las mujeres.

"Se ha comprobado que cuanto antes aparece una enfermedad mental suele ser más grave y, ademas, existe mayor tendencia a su cronificación", ha constatado.

Además, ha asegurado que la enfermedad mental tiene un gradiente socioeconómico "importante", de modo que, a menor nivel de renta mayor probabilidad de caer enfermo por estresores como el acceso a la vivienda, las circunstancias laborales o los salarios, especialmente entre los jóvenes.

Aunque la salud mental ha aparecido en la agenda política en los últimos años, este profesor de la Universitat de Barcelona ha dicho que después no se ha visto tan respaldada en los presupuestos con dotaciones económicas suficientes.

Este neuropsicólogo ha considerado que la pandemia de la covid-19 fue "un catalizador" de los problemas de salud mental porque en los estudios realizados en 2017 y 2018 entre más de 5 millones de historias clínicas del sistema nacional de salud español ya se comprobó que "los niveles de prevalencia de la patología mental eran muy elevados", al igual que el consumo de psicofármacos.

En este sentido, ha subrayado que España es el primer país del mundo en prescripción de psicofármacos con un consumo crónico de benzodiacepinas, que es un medicamento que se debe tomar solo en un periodo corto de tiempo, apenas unas semanas.

Hay comunidades autónomas en las que el 40 % de las mujeres mayores de 60 años tienen prescritas benzodiacepinas durante más de tres años, algo que ha considerado "una auténtica barbaridad".

Además, se ha detectado un incremento del consumo de estos fármacos entre la gente más joven, sobre todo tras la pandemia, por lo que los programas de psicoterapia impulsados desde Atención Primaria intentan una "desmedicalización del malestar emocional".

Respecto a la influencia de las tecnologías y las redes sociales en el bienestar emocional de niños y adolescentes, Pino ha reconocido que se trata de "un problema complejo, multicausal y multifactorial".

Actualmente, los modelos de familia han cambiado y, por ejemplo, muchos jóvenes ya no tienen un adulto referente y hay una mayor tendencia a la individualización. EFE

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