Maricarmen iba a firmar este jueves el contrato que le iba a permitir volver a su casa

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Madrid, 8 oct (EFE).- La portavoz del Sindicato de Inquilinas de Madrid, Valeria Racu, ha dicho que Maricarmen Abascal iba a firmar hoy el contrato que le iba a permitir volver a su casa de la calle Alcalde Sainz de Baranda, en Madrid, pero no ha sido posible tras su fallecimiento este miércoles a los 87 años.

En declaraciones a los periodistas, Racu ha asegurado que Maricarmen ha sido consciente de todo lo que estaba ocurriendo en España en estos últimos días, aunque su cuerpo le estuviera fallando por culpa del proceso "tortuoso" que sufría desde hace varios años.

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Racu ha indicado que Maricarmen ingresó con un cuadro de ansiedad y cansancio severo, tras el último día que pasó en su casa y, desde entonces, ha ido empeorando.

No ha querido dar detalles sobre cómo va a proceder su familia a partir de ahora y ha pedido discreción sobre este asunto.

A pesar de no haber podido regresar finalmente al domicilio del que fue desahuciada el pasado 23 de septiembre, la portavoz del Sindicato de Inquilinas ha explicado que le comunicaron a Maricarmen "que había logrado con su lucha doblarle el brazo al rentismo y que Urbagestión se había visto obligado a ceder y a aceptar que volviera a su casa".

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"Ella lo vivió como una victoria enorme y se ha ido tranquila, sabiendo que sí se puede ganar y que si se lucha hasta el final somos capaces de conseguir incluso lo que parece imposible", ha añadido la portavoz.

Por ello, ha destacado "el ejemplo y la valentía" de esta mujer de 87 años, que ha luchado "hasta el final", a la vez que ha llamado a todas las personas que se encuentren en una situación similar a vincularse a un sindicato de inquilinas y al movimiento de vivienda.

En la acampada de la Puerta del Sol, la noticia de la muerte de Maricarmen fue recibida "con una tristeza y una rabia infinitas", porque, a su juicio, "esta muerte se podía haber evitado", ha apuntado.

"Muchos dirán que Maricarmen era mayor y se tenía que morir, pero no se tenía que morir así", ha resaltado Racu, quien ha aseverado que desde el primer intento de desahucio los cambios en su cuerpo han sido notorios debido al "sufrimiento que le generaba el rentismo".

Pero su caso ha prendido "una chispa dentro de mucha gente" y va a ser "el faro de la lucha por la vivienda" porque "no queremos que haya ni una Maricarmen más y eso es lo que vamos a conseguir con la huelga general y todo lo que vendrá después".

Ante la próxima aprobación de uno de los decretos de vivienda en la Diputación Permanente del Congreso en las próximas semanas, ha insistido en que son "medidas insuficientes, que llegan tarde y que no habrían evitado el desahucio de Maricarmen".

No obstante, ha reconocido que "a día de hoy son medidas necesarias que hace meses que deberían haber estado ya en marcha y que, por supuesto, está bien que se avance en esos derechos". EFE

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