Un operativo internacional permite detener en Alicante a un ciberestafador menor de edad

Guardar

Alicante, 1 oct (EFE).- La Guardia Civil y los Mossos d'Esquadra han detenido en Alicante a un menor de edad por su presunta participación en el grupo de ciberestafadores conocido como KillSec, del cual se sospecha que era el principal administrador.

También se sospecha que pudo participar en un ciberataque a una empresa de Cataluña, y se investiga a una mujer por su supuesta relación con los hechos.

PUBLICIDAD

Según ha informado la Guardia Civil en un comunicado, la investigación, denominada Operación ROTOMA, se inició en 2025 a partir de la colaboración policial con el FBI de San Juan de Puerto Rico, orientada a identificar a personas relacionadas con KillSec que pudieran residir en España.

Por su parte, los Mossos d'Esquadra comenzaron su investigación a raíz de un ciberataque, presuntamente del grupo KillSec, contra una entidad catalana en 2025 en la que los atacantes habrían accedido a los sistemas de la empresa, sustraído información sensible e intentado extorsionarla, con un perjuicio económico cercano al millón de euros.

PUBLICIDAD

El equipo conjunto de investigación de ambos cuerpos permitió coordinar las pesquisas, identificar al sospechoso, ubicar su residencia en la provincia de Alicante, y determinar tanto su rol como principal administrador del grupo como su posible participación en el ataque de Cataluña.

La actuación española se integra en la operación internacional KillSwitch, desarrollada contra el grupo KillSec y coordinada con Europol y Eurojust, en la que han participado autoridades de Bélgica, Finlandia, Alemania, Grecia, Rumanía, España, Suiza, Reino Unido y Estados Unidos, con apoyo de las empresas de ciberseguridad Bitdefender y Group-IB.

Según la Guardia Civil, el grupo habría llevado a cabo más 1.000 ciberataques en todo el mundo, de los cuales unos 500 habrían tenido éxito con más de 280 víctimas, algunas habrían abonado rescates de alrededor de 500.000 euros en criptomonedas.

Con la operación desarrollada ayer en España, en la que se practicaron dos entradas y registros, en un domicilio y una oficina de un establecimiento hotelero de la provincia de Alicante, las autoridades policiales y judiciales tomaron el control de la infraestructura de este grupo, incluyendo su página de filtraciones, se aseguraron al menos 110 terabytes de datos y se pusieron bajo control policial cinco servidores centrales, además de intervenir dominios utilizados por el grupo y se actuó sobre evidencias, activos y posibles beneficios delictivos, incluidas criptomonedas.

En los registros se intervino material informático, teléfonos móviles, carteras de criptoactivos y servicios de anonimización y cifraje de información relacionados con la presunta actividad delictiva del entramado. En un primer análisis, los investigadores han podido evidenciar transacciones correspondientes a pagos en forma de rescate por parte de algunas víctimas.

KillSec, activo desde aproximadamente 2024, accedía a sistemas de organizaciones mediante la explotación de vulnerabilidades, especialmente en entornos de almacenamiento en la nube, y sus integrantes copiaban la información interna sensible y la trasladaban a infraestructura bajo su control.

Identificaban a las víctimas en un sitio de filtraciones de la internet oscura y recibían amenazas de publicación de los datos sustraídos si no pagaban los rescates exigidos. Cuando la víctima no pagaba, los archivos podían ponerse a disposición para su descarga gratuita.

La actuación coordinada se dirigió tanto contra las personas que presuntamente integraban el grupo como contra los sistemas que utilizaban para llevar a cabo sus actividades, lo que propició ocho registros domiciliarios en España, Grecia, Reino Unido y Rumanía, tres detenciones e intervinieron pruebas y activos.

Los investigadores continúan examinando los dispositivos y los datos intervenidos, a la vez que rastrean los beneficios derivados de la actividad criminal del grupo, incluidos los activos en criptomonedas.

La Guardia Civil ha explicado que las pruebas obtenidas podrían permitir identificar nuevas víctimas, nuevos ataques y otras personas implicadas. EFE

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD