Música electrónica donde antes había 'olés': 15 años del fin de los toros en Cataluña

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Daniel Moya

Barcelona, 24 sep (EFE).- El 25 de septiembre de 2011, hace 15 años, tuvo lugar la última corrida de toros en Cataluña, en la plaza Monumental de Barcelona, un espacio en el que antaño se oían 'olés' y ahora música electrónica, aunque mantiene intacta su estética original como templo del toreo.

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Cuando terminó la corrida aquel domingo de septiembre de 2011, con los toreros Juan Mora, José Tomás y Serafín Marín, los espectadores de la plaza se echaron al ruedo para llevarse un poco de esa arena que ningún toro volvería a pisar ni a manchar de sangre.

Paco March, cronista taurino vinculado a los toros desde que acudía a la Monumental en brazos de sus padres, también bajó a la arena para llevarse un 'souvenir' de aquel día, que vivió "con muchísima emoción desbordada", ha explicado a EFE.

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Fue la última corrida en Cataluña, ya que el 1 de enero de 2012 entró en vigor la prohibición de este tipos de espectáculos que el Parlament había aprobado previamente, el 28 de julio de 2010, si bien años después, en octubre de 2016, el Tribunal Constitucional anuló dicho veto a las corridas.

En este sentido, el Grupo Balañá, propietario de la Monumental, lleva cerca de diez años con luz verde para hacer regresar los toros al recinto. Recuperar estos espectáculos, sin embargo, no ha estado nunca en la hoja de ruta del Grupo Balañá en estos quince años.

Así, la plaza de toros se ha mantenido como una cápsula del tiempo, con su arena, sus tendidos y sus carteles promocionales, ya totalmente 'vintage'.

Dado el estatus de la Monumental como bien de interés cultural -es un edificio histórico de 1914-, los propietarios del recinto no solo mantienen su esencia, sino que han aprovechado ese valor monumental para albergar el Museo Taurino de Barcelona y organizar visitas turísticas.

Durante esta quincena de años, la Monumental ha devenido un espacio polivalente que ha acogido eventos de todo tipo, como el festival de música electrónica Soundit o las sesiones de Monumental Club.

Para Borja Malet, codirector tanto de Soundit como del Monumental Club, la antigua plaza de toros "aporta algo difícil de encontrar en otro espacio", al ser un lugar "emblemático" de Barcelona.

Malet ha explicado a EFE que la forma circular del recinto favorece que las actuaciones musicales "sucedan muy cerca" para todo el público, sin importar su ubicación, lo que genera "una conexión muy directa con el artista".

Por aquel escenario en el que antes centelleaban los trajes de luces no sólo han pasado en estos quince años DJs y grupos de música.

A razón de los heterogéneos eventos albergados en la Monumental, han transitado por la plaza los 'food trucks' del festival gastronómico Van Van Market, acróbatas de Il Circo Italiano y el equipo de rodaje de la película The Gunman, con el añadido de Sean Penn y Javier Bardem correteando por las gradas.

Ante esta variedad de usos que ha tenido la Monumental en años recientes, Paco March, quien también fue presidente de la Federación Catalana de Entidades Taurinas, entiende el punto de vista empresarial.

Sin embargo, considera que los eventos que organizan "no tienen nada que ver" con los beneficios que, a su juicio, percibiría el Grupo Balañá con el regreso de los toros.

Si bien el panorama social y político, añadido a la falta de interés de los propietarios de la Monumental, mantienen muy lejos de la realidad las aspiraciones de los taurinos catalanes, March ha dejado claro que persistirán y que seguirán reivindicando "la tauromaquia como raíz cultural de Cataluña". EFE

(Foto) (Vídeo)

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