José Mercé recorre las geografías más hondas del flamenco en el Teatro de la Maestranza

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Sevilla, 20 sep (EFE).- De la toná a los fandangos, de la soleá, que el mismo ha definido como "la madre del flamenco", a la seguiriya, palo del que ha dicho que es "el padre del flamenco", José Mercé ha recorrido esta noche las geografías más hondas de ese arte en el concierto que ha ofrecido en el Teatro de la Maestranza, dentro de la Bienal de Flamenco de Sevilla.

El cantaor, que ha empezado su concierto recordando que posee la medalla de Oro y el título de Hijo Predilecto de Andalucía, ha prometido al público que le daría "un concierto muy flamenco", lo que ha empezado a cumplir cantando la malagueña de Enrique El Mellizo.

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Tras esa malagueña, segundo cante de la noche tras la toná con la que abrió el espectáculo cantando solo y casi a oscuras en una esquina del amplio escenario del Maestranza, Mercé se desprendió de la chaqueta para seguir por bulerías por soleares acompañado de cinco palmeros y percusionista, y continuar después con los tientos de Juan Mojama.

"Juan Mojama es un cantaor gitano de Jerez de los que ha tenido más pellizco, y fue discípulo de Chacón", ha presentado ese cante Mercé para referirse luego a los "chiquillos" que le han acompañado a la guitarra, en alusión a la juventud de Manuel Cerpa, José del Tomate y David de Arahal.

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"Me he 'metío' en un lío con los niños", ha seguido bromeando el cantaor entre cante y cante sobre la juventud de estos tres guitarristas, que hoy han intervenido como auténticos virtuosos y a los que el propio cantaor ha definido como "tres fenómenos".

Al enumerar los cantes que iba interpretando y pasar de la soleá a la seguiriya, Mercé ha hecho un alegato por el flamenco puro, "el flamenco tradicional y el que debe estar siempre; esto es el flamenco y lo demás es otra cosa", ha exclamado para ser contestado por el público con un fuerte aplauso.

"Toquen a rebato" se ha titulado precisamente el espectáculo de Mercé, palabras tomadas de la seguiriya "Aunque toquen a rebato" que Juan Mojama interpretó como llamada de alarma al cante, al mismo cante que el cantaor de Jerez ha estado defendiendo esta noche sobre las tablas del Maestranza, el más emblemático escenario de la ciudad de Sevilla.

Antes de cantar por Cádiz acompañado por los tres guitarristas a la vez, por la percusión de David El Gasolina y por los cinco palmeros, Mercé le ha confesado al público encontrarse tan a gusto que parecía que la tarde se había convertido en una tarde de Nochebuena.

"Saber escuchar es más difícil que saber cantar, y ustedes lo habéis demostrado aquí esta noche", le ha dicho Mercé al público de la Bienal después de cantar por alegrías y por bulerías y de haberse levantado de la silla de palo para lanzarse a dar un baile flamenco por el escenario, lo que el público ha seguido con el más nutrido de los aplausos.

El cantaor ha querido despedirse con una serie de fandangos, el último de los cuales, con dedicatoria final: "A mi hijo Curro de mi alma", a cuya memoria como es costumbre en sus conciertos y recitales también dedicó un cante cuando abordó las seguiriyas. EFE

(Vídeo) (Foto)

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