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Mujeres migrantes en Ceuta piden al Gobierno que les ayude: "No queremos causar problemas"

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Ceuta, 21 ago (EFE).- Mujeres migrantes que están en el asentamiento habilitado en el campo de fútbol del colegio Reina Sofía, en el barrio del Príncipe de Ceuta, han pedido al Gobierno que les ayude con una solución porque han venido a España a tener un futuro mejor que el que les espera en Marruecos y han asegurado que "no vienen a hacer nada malo ni quieren causar problemas".

En una visita al asentamiento, EFE ha hablado con mujeres que le han contado las penalidades que atraviesan, y una de ellas, Fátima, que procede de Castillejos (Marruecos) y ha cruzado ilegalmente a España en la entrada masiva del 30 y 31 de julio, ha confesado que están agotadas y muy cansadas.

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El colegio donde se encuentran dispone de un patio en el que pasan el día y duermen centenares de mujeres y niñas, algunas madres e hijas, que se sienten seguras en este lugar, aunque acusan los efectos de la lluvia de las últimas horas, con tendederos improvisados y buena parte del material cedido por mezquitas de la zona empapado, incluidas las alfombras que usan para dormir.

"Ya no podemos dormir ni de noche ni de día. Ya no aguantamos más esta situación", ha afirmado Fátima, que ha reclamado a las autoridades españolas que "busquen una solución y que vayan a ver cómo están".

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"La ropa tendida en el suelo, porque de noche no tenemos dónde dormir. Los colchones que nos dio la gente de la asociación no son suficientes. Por qué tenemos que dormir así", ha lamentado.

Ha explicado que muchas chicas de las que han cruzado a Ceuta tienen estudios y sus diplomas en profesiones como costura y repostería y muchas también han venido con sus hijos porque "en Marruecos la situación no es buena. Está bien, pero no nos ha ayudado en muchas cosas y necesitamos estudiar y trabajar para mantener a nuestros padres".

Fátima, que ha agradecido la ayuda de los voluntarios de Cruz Roja, ha garantizado que no quieren "causar problemas ni hacer nada malo en España", sino progresar y tener un futuro mejor, y ha asegurado que "hay mujeres capaces de trabajar en cualquier cosa: en la agricultura, en cualquier trabajo. Nosotras somos capaces de trabajar y de ayudar, pero nuestro país no nos da la oportunidad".

Otra de las migrantes es Habiba, que llegó a España con su marido y con tres hijos desde Castillejos después de que su padre le avisara allí de que muchos estaban "entrando a Ceuta", donde ahora recuerda las condiciones de vivienda y trabajo en las que vivía en su país de origen, al que no quiere volver.

La habían echado de la casa que tenía alquilada 15 días antes de llegar a Ceuta, por la imposibilidad de hacer frente al pago de la renta, y siempre dormía sintiéndose "desesperada, porque se me acabó el plazo del alquiler" y tenía "muchos problemas", asegura.

Agradece a la asociación que gestiona el enclave en el que ahora están y pide al presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta, Juan Jesús Vivas, una "solución" a su situación.

Un voluntario que vigila el asentamiento de mujeres y niñas ha contado a EFE que están "desesperadas y cansadas porque llevan al aire libre 21 días" y muchas se quejan de que necesitan un sitio donde las acojan.

"El Gobierno debería darles un sitio donde puedan dormir como una persona normal", ha defendido Isaías Mohamed, un joven del barrio de El Príncipe que junto con otros chavales vigilan las 24 horas del día a las niñas y mujeres de ese asentamiento para que no les ocurra nada y ha asegurado que "no hay policías ni militares, sino que son los chavales del barrio" los que hacen la vigilancia. EFE

(Foto) (Vídeo)

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