Niveles de CO2 y radón avalan mantener la vigilancia en zonas de volcán en La Palma

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Los Llanos de Aridane (La Palma), 30 jun (EFE).- Los datos sobre emisiones de dióxido de carbono y gas radón en varias de las zonas afectadas por la erupción del volcán de La Palma evidencian, según el Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por Riesgo Volcánico de Canarias (Pevolca), la necesidad de mantener la vigilancia y el seguimiento científico en Tajuya, Puerto Naos y La Bombilla, donde persisten riesgos para la salud.

Esto obliga a conservar las medidas de control y el nivel amarillo del semáforo volcánico en la isla, como ha puesto de manifiesto este martes el comité asesor del Pevolca, convocado a petición del Cabildo de La Palma para actualizar los trabajos desarrollados desde la erupción del Tajogaite en 2021.

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El presidente del Cabildo, Sergio Rodríguez, ha declarado a los periodistas que, durante la reunión, los distintos organismos científicos expusieron los avances en el estudio del dióxido de carbono en el litoral occidental y de las concentraciones de radón detectadas en otras zonas próximas a las coladas.

Rodríguez ha defendido mantener todas las medidas necesarias para garantizar la seguridad de la población y avanzar hacia la normalidad "sin comprometer la salud de las personas".

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El presidente insular ha explicado que el Cabildo ha asegurado la financiación para los estudios sobre el radón, ha dicho que ampliará la instalación de equipos de medición para determinar el alcance real del fenómeno y ha detallado que existen 105 detectores de trazas y 12 dispositivos de medición continua, de los que cuatro han registrado concentraciones superiores a los 300 becquerelios por metro cúbico fijados por la normativa como nivel de referencia.

El primer informe, ha agregado, ha sido remitido al Consejo de Seguridad Nuclear, que deberá determinar las actuaciones necesarias, aunque Rodríguez ha avanzado que también se estudian medidas de mitigación en aquellos puntos donde las concentraciones superan los valores recomendados.

Asimismo, ha recordado que las investigaciones apuntan a la existencia de fallas situadas al norte y al sur de las coladas que podrían estar relacionadas con la emisión de este gas radiactivo natural.

Respecto al dióxido de carbono, Rodríguez ha insistido en que el Cabildo seguirá actuando ante cualquier incumplimiento de los protocolos establecidos para las viviendas autorizadas en Puerto Naos y La Bombilla.

Por su parte, la directora del Instituto Geográfico Nacional (IGN), Carmen López, ha destacado el "hito tecnológico" que supone el sistema de vigilancia del dióxido de carbono implantado conjuntamente por el IGN e Involcan.

Ha explicado que la red cuenta con 1.800 sensores instalados en viviendas y locales comerciales que transmiten datos en tiempo real cada cinco minutos y son supervisados de forma permanente por un centro operativo que coordina las alertas y las actuaciones de emergencia.

En cuanto al radón, ha manifestado que las investigaciones han confirmado que el dióxido de carbono actúa como vehículo de transporte de este gas, de manera que las zonas con mayores concentraciones de CO2 son también las más propensas a registrar niveles elevados de radón.

No obstante, ha señalado que las series temporales obtenidas, algunas de más de 16 meses de duración, evidencian variaciones diarias y estacionales, por lo que ha considerado imprescindible prolongar las mediciones para caracterizar y estudiar correctamente el fenómeno.

En cuanto al riesgo volcánico general, López reiteró que no existe actualmente ningún indicador que apunte a una nueva erupción en Canarias a corto o medio plazo, aunque ha recordado que el archipiélago es un territorio volcánicamente activo y seguirá siéndolo en el futuro, por lo que consideró esencial mantener las redes de vigilancia y los mecanismos de protección civil. EFE

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