
El movimiento 'Parar la guerra' ha reclamado este sábado una "solución dialogada" al conflicto de Oriente Próximo y el fin del "genocidio" en Gaza, ha defendido la necesidad de una "alianza fraternal" contra las guerras y ha avisado de que seguirán protestando en las calles hasta conseguir la paz: "No vamos a parar hasta que las bombas paren".
Bajo el lema 'Hay que parar la guerra en Oriente Medio. No olvidar Gaza', el movimiento había convocado concentraciones en unas 200 poblaciones y ha liderado una manifestación principal en Madrid este sábado, con el objetivo de exigir el cese inmediato de los bombardeos y un alto el fuego definitivo en la guerra en Irán, el fin del genocidio en Palestina, el cese de los ataques en Líbano y el reconocimiento efectivo de los derechos del pueblo palestino conforme a la legalidad internacional.
"Hemos empezado a caminar en una alianza, en una relación de colaboración fraternal entre distintos países, porque conseguir la paz" y estos objetivos "solo será posible si los y las diferentes nos unimos", ha declarado a los medios el portavoz del movimiento 'Parar la guerra', Joanen Cunyat.
Cunyat ha señalado que la manifestación ha "coincidido" con la presencia de delegaciones de negociación iraníes y estadounidenses en Islamabad (Pakistán): "Nuestra determinación es que en mayo nos volverán a encontrar en las calles hasta que consigamos la paz".
"No vamos a parar hasta que las bombas paren", ha advertido el portavoz, que ha afirmado que "el buen camino" sería dar "una oportunidad al diálogo" y alcanzar "una solución dialogada al conflicto", para lo que pide más pluralidad, presión y exigencia.
"Hasta ahora lo que han hecho es zarandear las posibilidades de diálogo", ha lamentado.
En cuanto a la situación en Gaza y Cisjordania, considera que "Palestina no tiene condiciones democráticas" y que todo lo que se desarrolla en esos territorios es "en contra del genocidio y a pesar del genocidio", y ha reivindicado que sean "reconocidos los derechos del pueblo palestino" a nivel global para que "puedan disfrutar de lo que disfrutan todos los pueblos libres del mundo": "Tienen derecho a ello e Israel, Netanyahu, lo está impidiendo".
"LA CULTURA ES MÁS POTENTE QUE LA FUERZA BRUTA"
El acto incluyó interpretaciones musicales y la lectura de poemas de tradiciones iraníes, libanesas, palestinas y hebreas, con el fin de "reivindicar la cultura como una herramienta para defender la paz" y "el hermanamiento entre los pueblos".
En esa línea se ha expresado el director de la organización, Javier Fesser, para quien "la poesía es más potente que las bombas, la cultura es más potente que la fuerza bruta y el amor es mucho más potente que el odio".
"Vivimos un momento muy extraño, muy raro, muy difícil de entender", con "la mitad del mundo sufriendo una injusticia inimaginable" y otra parte "invirtiendo en bolsa y yendo al parque de atracciones los domingos", ha contrapuesto el también cineasta, para quien "el silencio no es una opción y que hay que estar al lado de quien sufre".
"Estamos gritando a quien está pasando una situación tan horrible que no están solos y que su dolor es nuestro dolor, y que nos sentimos tan cerca de ellos como si fueran nuestros hermanos", enfatiza.
Esta segunda edición del manifiesto 'Hay que parar la guerra en Oriente Medio, no olvidar Gaza', presentada este jueves, cuenta con el respaldo de más de 250 organizaciones, miles de personalidades del ámbito cultural, político y social y más de 10.000 firmas ciudadanas procedentes de 15 países, según los datos de los organizadores.
"Es una obligación unirnos todos los demócratas, sin distinción de ideologías, credos o siglas, para defender la paz, la legalidad internacional, la resolución dialogada de los conflictos y el multilateralismo", han defendido los portavoces.


