La fragilidad del catalán eleva la tensión política en un Sant Jordi reivindicativo

Guardar

Roger Mateos

Barcelona, 22 abr (EFE).- El persistente retroceso en el uso social del catalán y las resoluciones judiciales sobre el modelo lingüístico de las escuelas de Cataluña han elevado la tensión política en vísperas de una Diada de Sant Jordi en la que instituciones, partidos y entidades aprovecharán para reivindicar la lengua.

A los numerosos estudios e informes que alertan de la precaria situación del catalán, se les sumó esta semana el posicionamiento del Centro Internacional Escarré para las Minorías Étnicas y las Naciones (CIEMEN) que advirtió de "un descenso continuado de su uso social, pese al alto nivel de conocimiento".

Si en 2025 la plataforma Sant Jordi per la Llengua organizó dos manifestaciones, en Barcelona y Girona, para alertar de la "emergencia lingüística" en la que se encuentra el catalán, este año la convocatoria se amplía a Reus, Tortosa, Manresa e Igualada.

"Solo un tercio de la población de Cataluña tiene el catalán como lengua de uso habitual. Este hecho no es ni natural ni fruto de un supuesto bilingüismo, sino el resultado de decisiones políticas concretas y de una ideología que busca la folclorización y, en última instancia, la desaparición de la lengua", denuncia el manifiesto de los organizadores, al que se han sumado la ANC, Òmnium Cultural y la Plataforma per la Llengua, entre otras entidades.

Las aguas bajan aún más agitadas después de que a finales de marzo el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ordenara la ejecución provisional de una sentencia del pasado septiembre que recortaba el decreto de la Generalitat de 2024 para blindar el catalán como lengua vehicular en las escuelas.

El Govern de Salvador Illa insiste en que ese decreto se suspendió cautelarmente y no se aplicó, por lo que la última decisión del TSJC no ha afectado al sistema educativo catalán, que ve "preservado".

Pero entre los defensores del modelo de inmersión lingüística no hay plena unidad, puesto que ni Junts ni la CUP se adhirieron al Pacto Nacional por la Lengua por sus recelos hacia la gestión lingüística del Govern del PSC.

A todo ello se ha sumado la polémica a raíz de unas palabras del escritor Eduardo Mendoza, que en la presentación de su nueva novela, 'La intriga del funeral inconveniente', afirmó: "Voy a empezar a hacer campaña de que 'Fuera Sant Jordi'. Es el Día del Libro. Siempre se le llamó Día del Libro. Sant Jordi no pinta nada. Era un maltratador de animales y seguramente no sabía leer".

Los partidos soberanistas salieron al paso para reivindicar la tradición de Sant Jordi, como el líder de Junts, Carles Puigdemont, que pidió una "movilización permanente" en defensa de la lengua y denunció: "Es la venganza de los resentidos. De los que vivieron con amargura la eclosión de la catalanidad tras la muerte de Franco".

Junts detecta una "ola españolista" y sus juventudes incluso han lanzado una campaña para pedir que la Generalitat retire la Creu de Sant Jordi concedida a Mendoza.

Los actos oficiales por Sant Jordi comenzarán este jueves con el mensaje institucional del presidente catalán, Salvador Illa, a primera hora, antes de asistir, a las 09:00 horas, a la misa en la capilla de Sant Jordi del Palau de la Generalitat, que este año oficiará el cardenal Juan José Omella junto al prior de la capilla, Josep Maria Turull, primo del secretario general de Junts, Jordi Turull.

Illa participará posteriormente en la 'chocolatada' en el Pati dels Tarongers, una tradición que el president ha recuperado, antes de hacer las habituales recepciones con entidades diversas.

A las 13:00 horas visitará la casa de una usuaria de la entidad Amics de la Gent Gran a la que regalará un libro y una rosa, y ya por la tarde paseará por las calles de la ciudad junto a la consellera de Cultura, Sònia Hernández.

Durante la jornada de este 23 de abril también está previsto que se dejen ver por Barcelona al menos dos ministros: el de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, y el de Cultura, Ernest Urtasun.

Por su parte, el presidente del Parlament, Josep Rull, iniciará la jornada asistiendo a la tradicional misa en la capilla del Palau de la Generalitat, donde también participará en la recepción oficial del Govern.

Luego dará un paseo por las paradas de Sant Jordi junto a una delegación de diputados de Quebec que visita Cataluña esta semana y con quienes tiene previsto comer en el Museu Nacional d'Art de Catalunya (MNAC). EFE