Madrid, 21 abr (EFE).- La octava jornada del juicio de Kitchen, la presunta operación parapolicial para espiar a Luis Bárcenas, ha analizado posibles injerencias en la investigación del caso Gürtel, negadas por un exjefe de la UDEF, y ha examinado si los mensajes registrados ante notario por el ex secretario de Estado Francisco Martínez pertenecían realmente al exministro Jorge Fernández Díaz.
Después de que el lunes el extesorero del PP Luis Bárcenas apuntase directamente a su partido y al expresidente Mariano Rajoy, este martes han testificado policías y excomisarios, y uno de ellos, el jefe de la UDEF entre 2012 y 2016, ha dicho que en Gürtel no hubo dudas sobre quién era "M. Rajoy", sino sobre si las anotaciones del extesorero eran buenas.
Así, el exjefe de la Unidad de Delitos Económicos y Financieros (UDEF) de la Policía Nacional Manuel Vázquez ha afirmado que no había dudas sobre quién se escondía tras la identidad de "M. Rajoy", que aparecía en los folios de Luis Bárcenas, y lo ha hecho usando un símil futbolístico: "Es como si aparece K. Mbappé en la contabilidad del Real Madrid", ha apuntado.
Las dudas en el cuerpo policial, ha dicho, radicaban más en la veracidad de estos documentos, en "si eran buenos".
Vázquez, que encabezó la UDEF entre 2012 y 2016, cuando se siguió investigando el caso Gürtel, también ha negado tener constancia de seguimientos o vigilancias a Luis Bárcenas o a su entorno familiar más cercano: si ocurrió, ha dicho, fue sin que le constara.
"Antes de ser destinado a la UDEF lo ignoro. Desde que fui jefe de la UDEF no lo puedo afirmar categóricamente, porque a lo mejor sí", ha sostenido.
Alberto Vela, el segundo notario ante el que el ex secretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez registró mensajes claves en Kitchen que atribuyó al ex ministro del Interior Jorge Fernández Díaz, tampoco ha podido asegurar ante el tribunal que dichos SMS procedieran realmente de este.
Como el otro notario al que acudió Francisco Martínez, tampoco este profesional ha podido concluir que los mensajes registrados provinieran realmente del exministro. Se limitó, ha dicho, a hacer un acta a partir de lo que vio con sus propios ojos en el terminal móvil de Martínez: mensajes intercambiados con un contacto que en la agenda telefónica se correspondía con el exministro Jorge Fernández Díaz.
Los policías estaban obligados a grabar las operaciones en el sistema interno de la Policía "cuando se empieza a investigar para detectar cualquier coincidencia". Así lo ha explicado el que en 2015 fuera coordinador de inteligencia de la Dirección Adjunta Operativa.
Le ha preguntado el fiscal, porque uno de los acusados, el inspector Andrés Gómez Gordo, introdujo dos años después de iniciarse la investigación información relacionada con lo que después se conoció como Kitchen, lo que generó una coincidencia con la investigación abierta por la UDEF del caso Gürtel y de Luis Bárcenas, a la que se cedió la información.
La Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO), que en la época de la trama encabezaba Enrique García Castaño, eximido por razones de salud, no recibía fondos reservados de forma directa, sino que estos se canalizaban a través de la Comisaría General de Información.
Así lo ha explicado el comisario jubilado José Manuel Benavides, secretario general de la DAO hasta septiembre de 2013, que nunca recibió una petición de fondos reservados para el excomisario José Manuel Villarejo y que con su declaración desmarca los fondos empleados para pagar al chófer y presunto confidente de la trama, Sergio Ríos, de los presupuestados en los canales oficiales.
El juicio de Kitchen, en el que están acusados el ex ministro del Interior Jorge Fernández Díaz y el ex secretario de Estado Francisco Martínez, junto a otros ocho acusados de la cúpula de Interior y la Policía del primer Gobierno de Rajoy, se retomará este miércoles con la citación, entre otros, del exmarido de María Dolores de Cospedal, Ignacio López del Hierro. EFE


