Suspiros de alivio en el primer día de atención presencial para la regularización

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Laura López

Madrid, 20 abr (EFE).- Total tranquilidad, atención escalonada y suspiros de alivio es lo que se percibe en la Oficina Principal de Correos en Madrid este lunes, cuando comienza el plazo para realizar las solicitudes para la regularización extraordinaria de migrantes de forma presencial hasta el próximo 30 de junio.

Desde las 8:30 horas cuando ha comenzado la atención este lunes en esta oficina -una de las 373 de Correos habilitadas para este trámite- y a lo largo de toda la mañana, los solicitantes han acudido de forma escalonada sin que se formara ninguna cola y, de hecho, aún quedan huecos libres para acudir hoy mismo a tramitar la solicitud.

Muchos ciudadanos que han completado el procedimiento, carpeta bajo el brazo y con una sonrisa de oreja a oreja, coinciden en que tanto el trámite como pedir cita han sido procesos muy fáciles y la atención, muy buena, pese a algunas demoras sufridas en el momento de entrega de la documentación, que achacan a que se trate del primer día.

Milagros suspira aliviada después de haber realizado la solicitud para ella y para su hijo de 9 años acompañada de su marido: "Hemos entrado muy nerviosos pero salimos contentos, solamente nos queda esperar una respuesta", señala a EFE esta peruana, natural de Lima.

Para ella el proceso ha sido sencillo y no ha tenido ningún problema a la hora de recabar la documentación o pedir la cita y ahora la mirada está puesta en "volver a cotizar" después de haber trabajado como solicitante de asilo y perder el permiso cuando se lo denegaron.

"Es una gran ayuda para nosotros y para nuestros hijos, es una tranquilidad", celebra.

Kevin Pascagaza, 26 años, conoce lo que es vivir con el corazón en un puño por no tener los papeles: en sus primeros meses sin permiso en España cuando vino desde Bogotá (Colombia) y a la espera de conseguir una cita para pedir asilo, la Policía lo interceptó mientras trabaja en B como repartidor de comida y le abrió un expediente de expulsión.

Aunque pudo paralizar este procedimiento gracias al asilo, después volvió a caer en la irregularidad en varias ocasiones cuando le caducaban los permisos, por lo que esta es su oportunidad para hacerse con una autorización más estable, que le permita volver a su país a visitar a su familia, y que su mujer, que no tiene ningún permiso, pueda encontrar un trabajo en el mercado formal.

"Trabajar en negro, créeme que no se lo recomiendo a nadie", relata el joven a EFE, quien ha visto como en muchas ocasiones gente "malintencionada" promete un trabajo a personas como él y luego no le pagan: "Se aprovechan mucho de nosotros", lamenta.

Este proceso de regularización marcará un antes y un después también en la vida de Manuel Alejandro Murillo, de 34 años y natural de Colombia, quien está en España desde hace un año y 8 meses, un periodo en el que ha pasado muchas dificultades, hasta el punto de haber estado en situación de calle.

"Ustedes no se dan cuenta pero hay muchas personas que sufren por estas situaciones y creo que es el momento de afianzar también esa unión entre las personas" reivindica este migrante.

Porque se trata de una oportunidad de que muchas personas como él puedan ofrecer sus "manos" para trabajar y pagar impuestos: "Al final eso es lo que queremos: una estabilidad laboral y poder darle una garantía de vida a nuestra familia", explica.

Para la también colombiana Cindy Sánchez, de 39 años, tanto hacer la solicitud para sus hijos menores de forma telemática como para su otro hijo mayor de edad vía presencial ha sido "supremamente fácil": "No necesitamos abogado, no necesitamos nada, lo hicimos nosotros", explica a la salida de la oficina.

"Esto es una inmensa alegría, lo estábamos esperando desde hace mucho tiempo", confiesa esta madre de familia, que sí tiene su situación regularizada gracias al arraigo laboral -es enfermera- pero que a partir de ahora podrá ver protegida a toda su familia, un hito por el que dice estar muy agradecida al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

La gerente de las oficinas de Correos en Madrid, Extremadura y Castilla-La Mancha, Aroa García de Isodoro, ha explicado este lunes a los medios que todas las solicitudes se han gestionado durante la mañana "con total normalidad".

La responsable ha precisado que en algunos puntos de atención puede haber más afluencia de público porque están encontrando casos concretos en los que los ciudadanos acuden a informarse porque no se han enterado que tienen que pedir cita y, en ese caso, son derivados a los canales oficiales para solicitar un turno.

García de Isidoro ha asegurado que en los próximos meses, hasta que acabe el plazo de presentación, esperan la misma normalidad gracias al sistema de cita previa, que les permite saber la cantidad de personas máxima que van a recibir, y para las que se calcula en torno a 20 minutos para llevar a cabo cada solicitud. EFE

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