La marca de distribución aglutina el 52% de gasto en gran consumo en España, según Circana

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Madrid, 9 abr (EFE).- El 52 % del gasto en productos de gran consumo en España se va a las marcas propias de las cadenas de distribución (marca blanca), una cuota en valor que supera a las de Italia (31 %), Francia (36 %), Alemania y Reino Unido (44 %) y que solo mejora el 55 % de Países Bajos, según la consultora Circana.

Así se desprende del informe de la consultora a cierre de 2025 para estos seis mercados, publicado este jueves, en el que los productos bajo el paraguas de la marca blanca suponen ya 324.000 millones de euros.

Según la consultora, en términos de volumen, España lidera la clasificación, al aglutinar el 59 % de las unidades de venta de gran consumo en marcas de distribución.

En términos generales, en estos seis mercados, la cuota por primera vez supone la mitad de unidades en Francia, Alemania, Italia, Países Bajos, España y Reino Unido.

Esto se debe a que los hogares europeos, presionados por el coste de la vida, compran más productos de marca de distribuidor.

Esta cuota ha aumentado cada año desde 2021, con un crecimiento acumulado de más de tres puntos porcentuales en este periodo y con nuevas subidas previstas para este año.

Según el estudio, las marcas han logrado mantener precios bajos y una calidad elevada y "están conectando" con las tendencias de salud y estilo de vida, ofreciendo "propuestas premium y lanzamientos innovadores".

Además, el contexto inflacionista vinculado a las tensiones en Oriente Medio podría volver a impulsar su peso en la cesta de la compra hacia final de año.

Para Circana, las categorías de alimentación y bebidas han sido el principal motor del crecimiento de la marca de distribuidor, especialmente en platos preparados, aperitivos, bebidas y lácteos.

Por ejemplo, las marcas de distribuidor han crecido de forma significativa en agua, apoyadas en precios competitivos, promociones intensivas, ediciones limitadas y una mayor segmentación del consumidor.

Y, por ahora, las categorías no alimentarias de gran consumo siguen siendo las que sufren mayor presión por parte de las marcas de fabricante. EFE