Madrid, 9 abr (EFE).- El ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, ha expresado el "asco" que le producen los dos juicios que se están celebrando esta semana por los casos de corrupción Kitchen y Koldo, y ha pedido que se depuren todas las responsabilidades, "caiga quien caiga y con todo el peso de la ley".
"No quería usar esta expresión, pero es que es asco la palabra que viene a la cabeza", ha asegurado Bustinduy en un desayuno coloquio en el Club Siglo XXI este jueves al ser preguntado por los dos juicios que han empezado esta semana por supuestos casos de corrupción del PSOE y del PP.
Para el ministro, resultan "absolutamente secundarios" los cálculos sobre cómo afectará a la izquierda el juicio al exministro y exsecretario de Organización del PSOE José Luis Ábalos por la trama de supuestos cobros de comisiones en la compra de mascarillas durante la pandemia.
"No me importa cuánto le afecte, que se haga justicia, que se haga justicia en los dos casos", ha incidido Bustinduy, que ha recordado que su espacio político "habrá cometido muchos errores, pero no ha habido un solo caso de corrupción".
Ha defendido que "la izquierda española está muy viva" e inmersa en un proceso "abierto, creativo, con voces diferentes, con propuestas y debate", lo que le permitirá "estar a la altura" en las próximas elecciones de 2027.
"Es verdad que la izquierda ha hecho las cosas regular muchas veces en todo lo que tiene que ver con lo organizativo, pero el objetivo es hacer las cosas mejor y hacerlas bien", ha asegurado el ministro, que se ha mostrado convencido de que "en España no va a haber un gobierno que tenga dentro a la ultraderecha" el próximo año.
Para ello, ha añadido, "hay que hacer las cosas bien" y empezar por resolver la crisis de la vivienda.
Bustinduy es "optimista" de cara a la aprobación en el Congreso del real decreto para prorrogar los alquileres y ha confiado en que la "avalancha de movilización" social que está habiendo logre que PP, Vox y otros grupos que rechazan esta medida la terminen apoyando.
"Ha habido una operación para intentar dar por muerto el decreto antes de que se vote", ha denunciado el ministro, que ha destacado en que es una "medida de mínimos" y sería "injustificable" oponerse a ella.
"Quien se oponga en el Congreso a convalidar esta medida pagará un altísimo coste político por ello porque va a ser incapaz de explicarle a sus propios votantes qué intereses están defendiendo en lugar de los intereses de las familias españolas", ha opinado.
Entre las prioridades de su departamento para sacar adelante de aquí al final de la legislatura también ha defendido la prestación universal por crianza y la reforma del sistema de la dependencia para lograr un estado social "más ambicioso, eficaz, efectivo e inclusivo" y ha confiado en que se vote en el Congreso -está en tramitación parlamentaria- antes del verano. EFE
