Madrid, 8 abr (EFE).- La llegada de una borrasca por el oeste de la península dejará este miércoles y jueves lluvias intensas y tormentas en amplias zonas del país, antes de dar paso a un breve pero acusado episodio de calor anómalo el viernes, que desembocará en un ambiente casi invernal durante el fin de semana.
Tras estas lluvias, el viernes podría producirse un "nuevo repunte térmico" con valores que estarían mas de 10 grados por encima de lo normal en amplias zonas del territorio, favoreciendo un día "más propio de junio que de abril", ha avanzado Rubén del Campo, portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).
"Para la jornada del viernes se prevén más de 28 grados en muchas localidades" ha añadido del Campo, quien no descarta que en Madrid, por ejemplo, "se alcancen los 30 grados ese mismo día."
Este miércoles se espera inestable, con lluvias persistentes en zonas de la mitad oeste y centro peninsular, aunque también afectarán a otras regiones, y que podrán ir acompañadas de tormentas fuertes, con rachas muy intensas de viento que podrían derribar ramas, árboles u otros objetos.
Además, la presencia de polvo en suspensión dará lugar a calima, por lo que en muchas zonas las precipitaciones serán en forma de barro.
En cuanto a las temperaturas, el portavoz de la Aemet ha explicado que "descenderán" en buena parte del territorio, salvo en el nordeste, donde se mantendrán elevadas y rozando los 30 grados en ciudades como Zaragoza.
En Canarias, se esperan lluvias en el norte del archipiélago y un descenso térmico.
El jueves la borrasca se desplazará hacia Canarias, donde provocará vientos muy fuertes generalizados y mala mar, con olas que podrían superar los cinco metros.
En la península, la inestabilidad irá remitiendo, aunque aún se registrarán chubascos con tormenta en el sur de Extremadura y el oeste de Andalucía, sobre todo durante la mañana. Sin embargo, a lo largo del día, las lluvias disminuirán y se impondrán cielos más despejados.
Las temperaturas subirán de forma generalizada, más acusada en la mitad oeste, donde las máximas podrán estar 12 grados por encima de las del día anterior: Ciudad Real podría pasar de 15 grados de máxima el miércoles a 27 grados el jueves; Madrid rondará los 28 grados y Zaragoza los 30 grados.
"En general, -ha precisado Del Campo-, serán temperaturas diurnas entre 5 y 10 grados, más altas de lo normal para estas fechas."
El viernes estará marcado por temperaturas anormalmente altas para un mes de abril y aunque existe cierta incertidumbre en el pronóstico, se espera un nuevo repunte térmico, "con valores propios de junio" y más de 10 grados por encima de lo habitual.
Muchas localidades superarán los 28 grados, y en Madrid no se descarta alcanzar los 30 grados, "un registro muy poco frecuente en estas fechas", ha explicado Del Campo: "Desde 1920, esa cifra solo se ha alcanzado en tres ocasiones -una en 1945 y dos en 2023- en el observatorio del parque de El Retiro".
Se registrará además alguna lluvia en el oeste y sur de Andalucía, y en las Canarias lloverá en el norte de las islas más montañosas.
El sábado traerá un "importante cambio de tiempo" con la llegada de un frente frío que atravesará la península. Se esperan precipitaciones generalizadas, más intensas en el Cantábrico y zonas de montaña, con tormentas y un descenso acusado de las temperaturas.
La cota de nieve bajará hasta unos 800 metros en la cordillera Cantábrica y en torno a 1.200 metros en el resto y en cuanto a las temperaturas, en muchos puntos, caerán entre 8 y 10 grados respecto al viernes.
El descenso térmico continuará el domingo, una jornada muy fría para la época, más propia del invierno en la que se esperan heladas en zonas del norte y del centro, así como nevadas en cotas bajas. El contraste será notable: ciudades que el sábado superarán los 20 grados podrían registrar máximas entre 5 y 10 grados el domingo. EFE
(foto) (vídeo)

