San Fernando de Henares (Madrid), 7 abr (EFE).- El tribunal del caso Kitchen ha resuelto esta segunda jornada las cuestiones previas planteadas y ha rechazo anular el juicio a la cúpula de Interior bajo el Gobierno de Mariano Rajoy al no compartir los motivos planteados por las defensas o por el PSOE para suspender la vista.
El PSOE, acusación popular, lo pidió para poder imputar de nuevo a la ex secretaria general del PP María Dolores de Cospedal y citar al PP como partícipe a título lucrativo, mientras que las defensas discutían la competencia de la Audiencia Nacional y la validez de mantener bajo secreto estas diligencias durante más de dos años, entre otras cuestiones.
"Ya tocaba" celebrarlo, ha considerado la presidenta del tribunal, Teresa Palacios, al rechazar las cuestiones previas planteadas por la acusación del PSOE o la falta de competencia de la Audiencia Nacional en favor de los juzgados ordinarios formulada por las defensas y que de haber sido aceptadas habrían supuesto retrasar aún más este juicio.
La presidenta ha recordado en este sentido que los hechos que se van a juzgar datan de 2013, de hace 13 años, y que la investigación se abrió en 2018, con lo que ya se ha tardado bastante tiempo en juzgarlos.
"A los primeros que les duele, cuando la Justicia tiene este aquilatamiento temporal es a los propios tribunales. Entonces, en la medida que podamos, no queremos contribuir a que esto se alargue más. Hace dos años se puso el auto de admisión de prueba. Hace dos años se señaló la apertura de juicio oral y creo que ya tocaba", ha expuesto.
La Fiscalía Anticorrupción se ha opuesto a la petición del PSOE de suspender el juicio del caso Kitchen para poder imputar de nuevo a la ex secretaria general del PP María Dolores de Cospedal, que fue sacada en su día del procedimiento, y que se cite al partido como partícipe a título lucrativo o responsable civil.
Además, el Ministerio Fiscal se ha opuesto también a anular el juicio por distintos motivos alegados por las defensas de los diez acusados y a expulsar del proceso pruebas como audios incautados al excomisario José Manuel Villarejo en su domicilio o correos intercambiados entre varios acusados.
El tribunal del caso Kitchen ha rechazado incorporar como prueba en el juicio unos audios que registran conversaciones de 2013 entre Cospedal y el excomisario Villarejo, en uno de los cuales decía que "lo de la libretita (de Bárcenas) mejor sería poderlo parar".
El empresario Javier Pérez Dolset declarará como testigo en el juicio, al estimar el tribunal la petición hecha por la defensa de Villarejo, que quiere preguntarle por tres audios que aportó a la Justicia y que figuran en la causa, que recogen conversaciones mantenidas entre el excomisario y el ex número dos de Interior Francisco Martínez en 2013 y 2014.
Villarejo intentó sin éxito expulsar del procedimiento estos audios, que este empresario habría obtenido del canal de Telegram del eurodiputado Luis Pérez, Alvise, y cuestionó la prueba porque el empresario está investigado en la causa de Leire Díez, la conocida como 'fontanera' del PSOE, por supuestas maniobras para desbaratar investigaciones judiciales.
El ministro del Interior Fernando Grande-Marlaska no declarará finalmente como testigo en el juicio del caso Kitchen, que busca esclarecer una presunta operación parapolicial de la excúpula de Interior bajo el Gobierno de Mariano Rajoy, al renunciar a su testifical la defensa del exchófer del extesorero del PP, Luis Bárcenas, según han indicado fuentes jurídicas.
La acusación particular que ejerce la familia de Bárcenas ha anunciado que retira de su escrito de acusación el asalto a su casa en octubre de 2013, cuando el extesorero estaba en prisión preventiva, a manos de Enrique Olivares, quien accedió al domicilio haciéndose pasar por un cura y que dijo que quería obtener documentación "que pudiera hundir al Gobierno".
Olivares fue condenado a 22 años de cárcel como autor de un delito de allanamiento de morada, tres de secuestro, tres de amenazas, uno de tenencia ilícita de armas y tres faltas de lesiones.
En un principio, la letrada Marta Giménez-Cassina, que representa a Bárcenas, a su mujer Rosalía Iglesias y al hijo de ambos Willy Bárcenas, consideraba a los diez acusados por el caso Kitchen cooperadores necesarios en los delitos por los que fue condenado Olivares, que falleció en enero de 2022 a los 72 años. Deberá exponer por escrito qué hechos en concreto deja fuera del proceso y a qué acusados afecta.
El tribunal ha eximido a los acusados, entre los que figuran el exministro del Interior Jorge Fernández Díaz o el exsecretario de Estado de Interior Francisco Martínez, de acudir a todas las sesiones del juicio, por trabajo o por salud, con la advertencia de que no pueden faltar todos los días y que durante dos meses no haya ningún acusado en la sala porque "no es serio".
El juicio se retomará el lunes de la próxima semana con declaraciones de policías. EFE


