Cristina Lladó
Madrid, 5 abr (EFE).- Francisco de Zurbarán, uno de los grandes pintores del siglo XVII, viaja este año por Londres, París y Chicago en una exposición itinerante para la que museos, instituciones y colecciones privadas de España han prestado algunas de sus principales obras, entre ellas varias santas de suntuosos ropajes, monjes con pesados hábitos y algún delicado bodegón.
La exposición ‘Zurbarán’, organizada por la National Gallery, el Louvre y el Art Institute de Chicago y que se inaugura el próximo 2 de mayo en Londres, reúne 50 cuadros del artista extremeño, formado en Sevilla, donde alcanzó su plenitud artística.
Quince de ellas, han sido prestadas por el Museo del Prado, el Museo Nacional de Arte de Cataluña o el de Bellas Artes de Bilbao. También viajan cuadros desde Valladolid, Sevilla y de colecciones privadas, como la Colección Abelló, según datos recabados por EFE.
En la fase de localización de obras, los comisarios de la muestra visitaron Sevilla o Cádiz buscando las ubicaciones originales de destacadas piezas, además de reunir otras de museos de América y Europa, de Lyon al Metropolitan.
Ahora, todos estos cuadros maravillosos dispersos por el mundo se reúnen en Londres durante unos meses antes de seguir su periplo por París y Chicago, hasta 2027.
Este gran maestro del barroco español firmó una amplísima obra marcada por encargos en España y América, muchos de ellos religiosos para conventos e iglesias.
Siglos de desamortizaciones, ventas, expolios y movimientos del mercado han provocado una gran dispersión de su catálogo, lo que hace especialmente interesantes las exposiciones temporales.
Si bien en su época fue conocido como 'el pintor de los frailes', Zurbarán ha sido más recientemente calificado por expertos contemporáneos como 'el pintor de lo indescriptible' por su forma de captar el silencio de las cosas cotidianas, los contrastes de luz, la fuerte intensidad mística de sus lienzos y el uso de vibrantes colores en los riquísimos vestuarios de sus santas.
Entre las piezas clave de la exposición figuran buen número de cuadros que Zurbarán pintó para el retablo mayor de la Cartuja de Nuestra Señora de la Defensión, de Jeréz de la Fontera (Cádiz), que fue desmembrado tras la desamortización de Mendizábal, en 1836, y las pinturas diseminadas por el mundo.
Así, cuatro grandes obras del retablo se encuentran hoy en el Museo de Grenoble (Francia), que presta dos de ellos. El Metropolitan de Nueva York presta otra más de ese conjunto, entre sus aportaciones a la muestra itinerante.
La maravillosa y etérea ‘Virgen del Rosario con dos cartujos’ viaja desde el Museo Nacional de Poznan (Polonia), un centro que presume de la mayor colección de pintura española de Polonia con obras de Ribera, Alonso Sánchez Coello o Carreño de Miranda.
Además, los organizadores de la exposición han escogido para la muestra obras pertenecientes Museo de Bellas Artes de Lyon, el Palacio de Auckland, del Reino Unido, o el Wadsworth Atheneum, de Connecticut.
De hecho, han logrado préstamos de instituciones y colecciones privadas desde California hasta Budapest, pasando por Ohio y París, incluida la española Colección Abelló, que presta ‘La familia de la Virgen’, una escena doméstica de la virgen niña junto a san Joaquín y santa Ana.
Del Museo Thyssen-Bornemisza viaja ‘Santa Catalina’, una bellísima obra de la serie de santas ataviadas con suntuosos ropajes; mientras que la madrileña Real Academia de Bellas Artes de San Fernando presta la ‘Visión del Beato Alonso Rodríguez’.
La catedral de Sevilla presta un ‘Cristo crucificado’ de los cinco que tiene, mientras que el Bellas Artes de Bilbao envía dos santas: ‘Santa Catalina de Alejandría’ y ‘Santa Isabel de Turingia’.
Del Museo Nacional de Arte de Cataluña viajan a Londres la ‘Inmaculada concepción con dos niños rezando’ y un maravilloso ‘Bodegón con cacharros’; desde el Museo de Escultura de Valladolid viaja ‘La Santa Faz’, que la National Gallery identifica como ‘El velo de Verónica’.
Pero no todos los cuadros viajarán a las tres sedes de la exposición, pues supondría prestar obra hasta finales de junio del 2027, cuando cierra la muestra en Chicago.
Así, el Prado presta dos cuadros a las tres sedes la ‘Aparición de san Pedro a san Pedro Nolasco’ y el ‘Cristo crucificado, con un pintor’. Otras cuatro de la pinacoteca española se prestan solo a Londres y París, entre ellas el ‘Agnus Dei’ o ‘Hércules y el toro de Creta’.
En la fase de localización de cuadros para la exposición, los comisarios de la muestra llegaron a visitar el Museo de Cádiz, donde se conserva el grueso de las obras que Zurbarán pintó para la jerezana Cartuja de Nuestra Señora de la Defensión, pero finalmente no se llevaron ningún cuadro.
"Estuvieron aquí los expertos de la National Gallery, pero las obras que solicitaban no se podían trasladar por el estado de conservación por lo que no viaja ninguna”, explica la directora Laura Esparragosa a EFE.
Inicialmente, el museo londinense también confiaba en poder incluir obras de la Catedral de Sevilla, hasta el punto de que varios expertos visitaron la capital hispalense y grabaron imágenes de los ‘zurbaranes’, que finalmente no forman parte de la lista oficial de cuadros publicada recientemente por la National Gallery.
Las obras seleccionadas y que se han incluido en la exposición, comienzan en breve su viaje por medio mundo. EFE
(Foto) (Vídeo) (Audio)
Últimas Noticias
El PP gallego interpela en el Senado al Gobierno sobre el recurso ante el TC que afecta a eólica y dependencia

PSOE-A presenta 19 denuncias en Junta Electoral por el uso de la Junta de "recursos y actos con finalidad electoral"



