Lía anuncia la Pascua en Aranda (Burgos): una Bajada del Ángel que busca más recorrido

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Nieves López

Aranda de Duero (Burgos), 5 abr (EFE).- El Domingo de Pascua ha revivido en Aranda de Duero (Burgos) la Bajada del Ángel, acto central de la jornada, encarnado en la pequeña Lía, en una simbiosis de escenificación teatral y procesión religiosa de la Cofradía de la Virgen de las Candelas, con raíces en los autos sacramentales del Renacimiento y que cinco siglos después aspira a obtener mayor reconocimiento nacional e internacional.

La protagonista de la jornada este año ha sido Lía Palomino de Diego, una arandina de cinco años alumna del colegio Fernán González, que ha sido elegida para representar el papel central del acto.

Y lo ha hecho de maravilla, arrancando los aplausos y los comentarios de admiración de las miles de personas que han abarrotado, una vez más, la plaza frente a la espectacular fachada retablo de la iglesia de Santa María.

Durante el ensayo general, 24 horas antes de la hora prevista, Lía repitió con gran profesionalidad su papel.

"Cuando baje, tengo que quitar el velo negro a la Virgen para que vea a Jesús, que ha resucitado. Y tengo que quitarme la corona y patalear y mover los brazos mientras subo y bajo en señal de alegría", memorizó, explicando que ha tenido como maestra a su hermana Noa, que realizó la misma tarea en 2020.

Y tal y como lo memorizó lo ha hecho. Rozando el mediodía de este domingo, han ido ocupando sus lugares las imágenes de Cristo Resucitado y la Virgen aún cubierto por el velo de luto. Como es habitual, la apertura del pequeño habitáculo que esconde la especie de pelota en la que viaja el Ángel ha desatado los primeros murmullos de fascinación.

Apenas unos segundos han sido necesarios para que el globo ocupara su lugar sobre la imagen mariana y se abriera.

Ha sido entonces cuando, rodeada de una lluvia de confeti y gracias a un cuidado engranaje de poleas y cuerdas, Lía ha descendido hasta la escultura de la Virgen y ha retirado el manto negro, generando un estallido de alegría traducido en música y aplausos.

Uno, dos, tres, cuatro... el Ángel ha transmitido que disfrutaba con un papel que ha realizado a la perfección y ha provocado que fuera elevada y descendida sobre la multitud alguna vez más de lo habitual antes de ser depositada sobre tierra firme y ocupar, para la procesión, su lugar bajo las andas.

Han comenzado entonces los momentos más oficiales, con la procesión que ha recorrido el casco histórico antes de volver a desembocar frente a la iglesia de Santa María con las cofradías organizadoras y las autoridades ya en el cortejo.

El Ayuntamiento de Aranda de Duero intenta tener un mayor reconocimiento para uno de los eventos que mayor respaldo popular tiene dentro de todo su calendario festivo.

De la mano del Consistorio de Peñafiel (Valladolid), que cuenta con un acto similar, busca que la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León, declare este singular acto bien de interés cultural en la categoría de bien inmaterial.

"Es algo que estamos tramitando de la mano los dos municipios, los únicos de Castilla y León donde se celebra la Bajada. Es un acto que acumula siglos de historia y una singularidad que creemos que tiene que ser reconocido", ha señalado la concejal de Turismo de Aranda, Amaya Sanz.

Y ha recordado que este tipo de representaciones solo se realizan en cinco municipios del país, junto a los dos de Castilla y León, en Tudela (Navarra), Muros (A Coruña) y, aunque fuera de la Semana Santa, también se vincula con el Misterio de Elche (Alicante).

Al margen de este reconocimiento específico para la Bajada, desde la Corporación municipal busca conseguir la declaración de fiesta de interés turístico nacional para el conjunto de la Semana Santa.

"Llevamos tres años recogiendo documentación, testimonios gráficos... y esperamos en que tarde o temprano consigamos la declaración", ha concluido la edil. EFE

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