Thais Lozano
León, 31 mar (EFE).- Los municipios de Villablino y Torre del Bierzo, en León, no han logrado cerrar la herida que abrió el accidente en la mina de Cerredo (Asturias) con cinco fallecidos hace justo un año; un suceso que afectó de lleno a dos comarcas tristemente acostumbradas al luto minero que, sin embargo, habían creído que podían dejar atrás esa página de su historia una vez que no quedaban pozos abiertos en León.
En una entrevista con EFE, el alcalde de Villablino, Mario Rivas, ha afirmado que el principal motivo de que estas cuencas no hayan podido pasar página se debe a la falta de información y de claridad en una comisión de investigación que no ha ido, a su juicio, "más allá de la pelea política".
El 31 de marzo de 2025 cinco mineros perdieron la vida y cuatro resultaron heridos de gravedad en una explosión de grisú registrada en la mina Cerredo, en Degaña (Asturias).
Todas las víctimas mortales -Jorge Carro, Rubén Souto, Amadeo Bernabé, Ibán Radio y David Álvarez- tenían entre 32 y 54 años y eran vecinos de ambas comarcas leonesas, al igual que tres de los cuatro heridos en la explosión, mientras que el cuarto era vecino de Degaña.
“Cuando entendíamos que la mina estaba cerrada, que prácticamente era una actividad residual en León, hemos vivido un accidente del que, a día de hoy, todavía no sabemos las condiciones en las que se dio ni de quién es la responsabilidad”, ha lamentado.
Rivas ha confesado que, unas semanas después del accidente, la esperanza se depositaba en que la situación no se convirtiera en algo paralelo a lo que sucedió con el accidente con seis muertos de la Hullera Vasco Leonesa en Santa Lucía de Gordón (León) cuyo juicio se demoró más de una década y su sentencia, doce años.
Y, de momento, lo único que se sabe es que la mina "no cumplía con los permisos que tenía", pero no se ven "responsabilidades claras" y eso "está lastrando mucho la situación”, ha dicho.
Ha puesto el foco en lo complicado que es el día a día de aquellos que tuvieron el accidente "y que están todavía conviviendo con esa situación" después de haber perdido a sus compañeros y sin saber "hasta dónde van a verse involucrados en el esclarecimiento de estos hechos”.
Este accidente “ha reabierto el trauma de las cuencas de una manera muy dolorosa” en una familia minera que, incluso con los pozos cerrados, "sigue viva".
“Se demostró en el momento puntual del accidente y se sigue demostrando en el día a día. Esos cinco fallecidos están en el pensamiento de todos y cada uno de los vecinos”, ha asegurado.
Es la misma sensación que el accidente dejó en Torre del Bierzo, donde residía David Álvarez, uno de los mineros fallecidos.
"Los municipios mineros habíamos creído que podíamos pasar página, pero nos ha tocado otra vez, de lleno, volviendo a la memoria colectiva los peores recuerdos” de la mina, ha señalado por su parte en una entrevista con EFE el alcalde de Torre del Bierzo, Gabriel Folgado.
Homenaje un año después
Villablino ha rendido este martes homenaje a las víctimas en el aniversario del accidente, un acto al que han acudido vecinos y una representación municipal de Torre del Bierzo.
“Yo creo que las familias sí se sienten acompañadas en ese dolor. Es algo que hacemos desde el respeto y que confiamos en que les ayude un poco en la parte anímica”, ha confiado Rivas.
Tras un año de actuaciones técnicas, judiciales y políticas, la investigación sigue en marcha para tratar de despejar las incógnitas que aún rodean al que ha sido uno de los mayores accidentes mineros del país. EFE
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