Santander, 27 mar (EFE).- La artista japonesa Yuko Mohri recala por primera vez en España, en el Centro Botín de Santander, con su mayor exposición individual en Europa, con la que explora las conexiones invisibles entre los objetos cotidianos, las fuerzas, los sonidos y las personas, en un sistema donde nada actúa de forma aislada.
Organizada por el Centro Botín junto a Pirelli HangarBicocca (Milán), la muestra presenta ocho esculturas cinéticas 'site-specific' que incorporan objetos encontrados e instrumentos musicales transformados y conectados a circuitos electrónicos.
Comisariada por Bárbara Rodríguez tras su paso por Italia, bajo la curaduría de Fiammetta Griccioli y Vicente Todolí, esta versión amplía la anterior con nuevas pinturas realizadas 'in situ', además de instalaciones y material audiovisual y sonoro.
La propia artista, junto con la directora ejecutiva del Centro Botín, Fátima Sánchez, la comisaria y Vicente Todolí, han presentado este viernes la exposición 'Entrelazamientos' que abrirá sus puertas al público este sábado, y se podrá visitar hasta el 6 de septiembre.
La propuesta de Mohri, seleccionada en 2024 para representar a Japón en la 60 Bienal de Venecia, se caracteriza por ensamblajes efímeros que reaccionan a fenómenos como la gravedad, el magnetismo o la humedad.
Aire, polvo o temperatura intervienen en unas piezas que funcionan como ecosistemas orgánicos, donde el sonido ocupa un papel central.
El título 'Entrelazamientos' alude precisamente a esas redes de relaciones en constante evolución, ya que las esculturas, delicadamente equilibradas, revelan la complejidad de las estructuras naturales y artificiales que configuran el mundo contemporáneo y el flujo continuo de energía que lo atraviesa.
Entre las piezas destacadas se encuentra 'Flutter' (2018), donde un acuario actúa como núcleo de un sistema de sensores que transforman los movimientos de peces y plantas en estímulos para el conjunto de la obra.
Otra instalación relevante es 'You locked me up in a grave, you owe me at least the peace of a grave' (2018), una experiencia inmersiva que combina sonido, luz y movimiento en torno a una escalera de caracol suspendida, generando una coreografía hipnótica.
La exposición incluye, asimismo, series como 'Decomposition' (2021-en curso), donde la descomposición de materia orgánica genera energía que activa luz y sonido, o 'Moré Moré (Leaky): Variations' (2018-en curso), inspirada en soluciones improvisadas ante fugas de agua en el metro de Tokio.
Como novedad para esta exposición, la artista ha creado diferentes obras: 'Piano solo: Costa Quebrada' (2026), una instalación compuesta por un piano mecánico y la proyección de un vídeo de un paisaje costero grabado en Costa Quebrada, y 'Composition for decomposition' (2026), dos lienzos que fueron creados por Mohri durante su proceso de instalación de la exposición inspirada por las vistas al mar Cantábrico que tiene el Centro Botín.
"He estado dos semanas instalando y he visto el mar cada día, cada jornada ha sido diferente", ha asegurado Mohri sobre la influencia del entorno cántabro durante el montaje de esta exposición que ha durado dos semanas.
'Entrelazamientos' inaugura así la programación expositiva del Centro Botín para 2026, que continuará con una retrospectiva de dibujos de Marisol a partir del 23 de mayo y una muestra de la artista brasileña Solange Pessoa desde el 5 de octubre, para cerrar el año con una nueva edición de 'Itinerarios'. EFE
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