Sevilla, 26 mar (EFE).- El derribo de la vieja Preferencia del Benito Villamarín puso en riesgo, según una asociación ecologista, la colonia de vencejos que vivía en el estadio y ahora el Betis ha solucionado el problema con la instalación, 'de momento', de cinco 'hoteles' en forma de cajas nido en la vecina ciudad deportiva Luis del Sol.
Tras la alerta de la asociación SOS Vencejos, el Betis activó un protocolo en colaboración con expertos en Biodiversidad para verificar la presencia de la especie Apus pallidus (vencejo pálido), lo cual motivó la adaptación del calendario de demolición de la Preferencia al ciclo reproductor de estas aves, proceso que finalizó sin incidencias una vez que las crías abandonaron los puntos de anidamiento, informó el club.
Ahora, con las cajas nido, los vencejos encuentran 'refugios seguros para garantizar la continuidad de la colonia en un entorno cercano al estadio tras su migración desde África' y, según el club, la intención es seguir ampliando estas instalaciones con más 'hoteles' en el futuro.
Este proyecto se enmarca dentro de la estrategia de sostenibilidad impulsada a través de Forever Green, la plataforma medioambiental del Betis, que refuerza así su apuesta por la protección de la biodiversidad urbana, añade la entidad bética.
Los vencejos, considerados una especie vulnerable en España, desempeñan un papel clave en el ecosistema al actuar como un auténtico insecticida natural al alimentarse masivamente de mosquitos y otros insectos.
Los vencejos nidifican en la provincia con la llegada de los adultos a finales del invierno para desarrollar su ciclo reproductivo y una de sus principales singularidades es que permanecen prácticamente toda su vida en vuelo, posándose únicamente durante este periodo.
El éxito final de esta medida, apunta el Betis, dependerá de la ocupación efectiva y del seguimiento constante de estos nuevos nidos, una tarea que quedará en manos de especialistas responsables que monitorizarán la evolución de la colonia para asegurar su plena integración en el nuevo entorno. EFE


