Unicef urge medidas para proteger a los niños ante emergencias y evitar semanas sin clase

Guardar

Madrid, 25 mar (EFE).- Unicef ha reclamado medidas para proteger a los niños ante las emergencias que tengan siempre en cuenta a la infancia, para que no vuelvan a repetirse situaciones como ocurrió con la dana en Valencia en 2024 que 48.000 escolares estuvieron semanas sin ir a clase y sin espacios de juego.

El 80 % de niños y niñas en España sufren al menos un fenómeno climático extremo al año (como sequías, olas de calor e inundaciones) y el calentamiento global ha duplicado la probabilidad de que ocurran catástrofes como la dana, recuerda Unicef en el informe presentado este miércoles 'Contar con la infancia es una emergencia'.

En torno a mil centros educativos se encuentran localizados en las zonas inundables de mayor riesgo, incide la investigación.

Unicef señala que la infancia sigue invisibilizada y no aparece de forma expresa en los planes de gestión del riesgo, pese a que España sufre 30 días más de calor extremo al año, más de medio millón de niños viven en zonas inundables y 6,4 millones, en áreas donde se han duplicado las olas de calor.

"La dana de 2024 o los incendios de 2025 dejaron en evidencia que la prevención, protección y respuesta ante emergencias en nuestro país está fallando a la infancia. Esto no puede volver a ocurrir. Los sistemas de gestión no tienen en cuenta a la infancia y la adolescencia, ni en la normativa ni en la práctica. No hay protocolos específicos y el entorno escolar no está preparado", ha explicado José María Vera, director ejecutivo de Unicef.

Más allá del impacto físico, las consecuencias emocionales también son profundas, como ha señalado Eva, que tiene 14 años y es miembro del Grupo Asesor de Infancia y Adolescencia.

"Hay que actuar rápida y eficazmente, porque los niños y niñas queremos volver a la normalidad en la medida de lo posible: volver a jugar o ir al colegio. Y mientras no sea posible, pedimos que nos ofrezcan actividades para distraernos y no atormentarnos con lo sucedido".

El 52,4 % de las familias afectadas por la dana en la comunidad valenciana indica que sus hijos e hijas han sufrido un retraso en el aprendizaje, indica el estudio.

Además, la separación de sus figuras de apego, la pérdida del hogar o la exposición a escenas de sufrimiento y muerte generan en los menores efectos que no siempre son visibles de inmediato, pero que pueden prolongarse en el tiempo. "La salud emocional y mental se resiente y las redes que deberían amortiguar el golpe se debilitan", advierte el responsable de Unicef.

Entre las medidas, la entidad de infancia reclama garantizar refugios temporales seguros y espacios de juego, actividades educativas o apoyo psicosocial.

Además, propone que Protección Civil asegure que la infancia está presente en todas las fases de la emergencia y que en la gestión se implique también a los sectores de educación, infancia, servicios sociales, salud, vivienda y urbanismo.

La organización hace hincapié en que la participación infantil sea real en todas las fases y ligada a decisiones operativas, y que la salud mental sea un pilar estructural en todo momento. EFE