El Sevilla, una 'trituradora' de entrenadores: Luis García, el noveno en 3 años y medio

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Curri Carrillo

Sevilla, 25 mar (EFE).- Luis García Plaza, presentado este miércoles como nuevo técnico del Sevilla hasta 2027 en sustitución del argentino Matías Almeyda, destituido el lunes, es el noveno que se hace cargo del equipo en apenas tres años y medio, un periodo en el que el club se ha convertido en una auténtica 'trituradora' de entrenadores.

El Sevilla, en plena crisis institucional, social, económica y deportiva, ha pasado en los últimos años de ser una entidad triunfadora, en especial con sus ocho títulos europeos en este siglo XXI, y un paradigma en muchos ámbitos de la gestión deportiva en Europa, a tener un banquillo muy "caliente". En él, nadie resiste, nadie perdura ante la deriva del club y el 'gatillo' fácil de sus dirigentes.

Lo marcan los hechos en las cuatro últimas temporadas, pues ninguno de los antecesores de García Plaza ha llegado a estar en el cargo una temporada completa.

Así ha sido desde que saliera del club el primero de esa lista de sus últimos nueve técnicos, Julen Lopetegui, despedido el 5 de octubre de 2022 por los malos resultados, después de que en agosto de 2020 llevara al equipo a conquistar su sexto y penúltimo título de la Liga Europa/Copa de la UEFA, además de lograr tres clasificaciones directas a la 'Champions'.

Al de Asteasu (Guipúzcoa) le sustituyó el argentino Jorge Sampaoli, en su segunda etapa en el banquillo sevillista, pero su regreso resultó un fiasco y sólo estuvo cinco meses y medio al mando de la plantilla blanquirroja, desde el 6 de octubre de 2022 hasta su destitución el 21 de marzo de 2023, con el equipo al borde de la zona de descenso.

El club del barrio de Nervión confió entonces en otro entrenador vasco, José Luis Mendilibar, quien llegó a falta de doce jornadas para acabar LaLiga, logró la permanencia con holgura y, además, llevó al conjunto hispalense a ganar su séptima 'UEFA Europa League' el 31 de mayo de ese año en Budapest, al superar al Roma (1-1) en los penaltis.

El vizcaíno renovó para la siguiente campaña, pero sin contar con la confianza plena de los dirigentes de la entidad, no le salieron las cosas como en los meses anteriores y fue destituido el 8 de octubre de 2023 tras 2 victorias, 5 empates y 4 derrotas entre todas las competiciones. Esos cuatro partidos perdidos fueron en LaLiga y dejó al equipo decimocuarto, con solo 8 puntos en ocho encuentros.

A Mendilibar, que, además de ese último título continental, dejó huella en el sevillismo por su incomprensible salida prematura y su sinceridad y honestidad a la hora de expresarse, le siguió el que entonces, antes de Almeyda, fue el noveno técnico sudamericano en ocupar el banquillo sevillista en los 136 años de historia del club andaluz.

La apuesta frustrada del entonces director deportivo del Sevilla, Víctor Orta, que lidió con la difícil misión de suplir a un icono del club en esas lides como Ramón Rodríguez 'Monchi', fue el uruguayo Diego Alonso, un absoluto desconocido en el fútbol europeo y que resultó ser un absoluto fracaso deportivo.

El de Montevideo, desde su llegada en octubre de 2023, no ganó ninguno de los ocho partidos de Liga ni los cuatro de Liga de Campeones en los que dirigió al equipo, con el que sólo logró dos triunfos ante equipos modestos en la Copa. Los números dejaron claro su destino: fue destituido el 16 de diciembre de ese año y sustituido por Quique Sánchez Flores.

El madrileño, quien siempre había soñado con entrenar al Sevilla por la vinculación de su familia con la capital andaluza, cumplió con creces su cometido y salvó al equipo del descenso. Como entrenador muy contrastado en LaLiga, mantuvo con solvencia al conjunto nervionense en Primera, pero al final de temporada decidió no seguir ante la convulsa situación del club.

En el verano de 2024, Víctor Orta apostó por un técnico que, al principio, ilusionó como Xavi García Pimienta, pero el influjo del barcelonés, con grandes altibajos en el equipo, se fue diluyendo hasta que, después de cuatro derrotas seguidas, fue destituido el Domingo de Ramos de 2025, a siete jornadas del final de Liga y con el equipo en la zona media baja.

Entonces, tomó las riendas como solución de urgencia un técnico de la casa y una leyenda del sevillismo, Joaquín Caparrós, quien logró salvar al Sevilla del descenso dos jornadas antes del final de LaLiga, con un agónico triunfo ante Las Palmas (1-0) el pasado 13 de mayo.

Caparrós, presidente de honor y 'Banquillo de Oro' del Sevilla, fue, una vez más, el entrenador interino que ejerció de 'apagafuegos', y al principio de la presente temporada, ya con Antonio Cordón como director deportivo, el club decidió poner al frente del equipo al argentino Matías Almeyda, quien como jugador tuvo un paso fugaz como sevillista en el curso 1996-97.

Almeyda fue destituido este lunes y ha dejado al conjunto del barrio de Nervión a tres puntos de la zona de descenso, con 32 partidos oficiales dirigidos, 29 de LaLiga EA Sports y 3 de la Copa del Rey. Ahora, en este carrusel de cambios en el banquillo sevillista, toma su testigo Luis García Plaza con el reto de enderezar el rumbo de un Sevilla muy venido a menos. EFE