Pontevedra, 9 mar (EFE).- El Ayuntamiento de Vilagarcía de Arousa (Pontevedra) ha denunciado ante la Policía Nacional las pintadas vandálicas aparecidas en el castro de Alobre, uno de los enclaves arqueológicos más simbólicos de la ciudad.
El Ejecutivo municipal reclama en un comunicado que se investiguen los hechos y se identifique a los responsables, con la intención de que respondan ante la justicia por los daños causados.
Al mismo tiempo, el Ayuntamiento ya ha encargado una valoración de los perjuicios y la redacción de un proyecto para restaurar los muros afectados.
La intención del gobierno local es que los costes de la reparación recaigan en los autores de las pintadas una vez sean identificados.
A pesar de tratarse de un hecho puntual, el Ayuntamiento ha querido aprovechar lo ocurrido para hacer un llamamiento al civismo y al respeto por el patrimonio histórico.
En este contexto, el Ejecutivo reafirma su intención de continuar avanzando en el estudio arqueológico del castro de Alobre, considerado un enclave singular en todo el noroeste peninsular, así como en las campañas de divulgación y educación patrimonial.
El castro de Alobre, la cuna de Vilagarcía, estuvo ocupado entre el siglo I antes de Cristo y el III después de Cristo.
Las investigaciones realizadas a lo largo de las últimas décadas confirmaron su relevancia estratégica y comercial.
A la conocida ara romana, a la necrópolis y a los numerosos objetos encontrados en el siglo pasado se sumaron en las excavaciones más recientes alrededor de 20.000 piezas, algunas de ellas de gran valor histórico, etnográfico y artístico.
Entre los hallazgos más singulares destacan también un hipocausto, que es un sistema de calefacción propio de la época romana y una amplia "conchera" que permitió documentar la larga ocupación del lugar.
Además, las últimas prospecciones realizadas en un solar próximo a un supermercado revelaron la puerta del castro hacia el mar y la presencia de una cetaria, destinada a la transformación de productos marinos. EFE
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