8M-Peramato destaca la mayoría de mujeres en Fiscalía y avisa de "suelos pegajosos" que impiden progresar en profesiones

La fiscal general del Estado advierte que, pese a la elevada presencia femenina en el organismo, persisten barreras ligadas a la conciliación y el cuidado familiar que dificultan el avance profesional de las juristas, reclamando medidas y mayor corresponsabilidad

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El análisis de las estadísticas de la Fiscalía General del Estado muestra que cerca del 90 % de las excedencias solicitadas para cuidar a hijos corresponden a mujeres, un dato que, según la fiscal general del Estado, Teresa Peramato, pone de relieve la carga de los cuidados familiares que sigue recayendo mayoritariamente sobre las juristas y frena su avance profesional. Este señalamiento se produjo durante su intervención en la mesa de debate de los Premios Igualdad de la Abogacía, un evento organizado por el Consejo General de la Abogacía Española, donde abordó las dificultades estructurales que afrontan las mujeres en el ámbito fiscal español y reivindicó la necesidad de medidas efectivas para avanzar en la corresponsabilidad.

Según reportó la agencia Europa Press, Peramato subrayó que “las mujeres siguen asumiendo mayoritariamente las responsabilidades de los cuidados de hijos, abuelos, personas con discapacidad y dependientes”. En su intervención, la fiscal general recordó que, aunque existe una presencia mayoritaria femenina en la Fiscalía, tanto en el cuerpo general como en los altos cargos, persisten obstáculos que impiden que muchas puedan progresar en sus trayectorias laborales. Destacó la existencia de “suelos pegajosos”, que definen el fenómeno por el que el tiempo y el esfuerzo dedicados a los cuidados familiares dificultan que las profesionales opten y accedan a posiciones de mayor responsabilidad.

La agencia Europa Press consignó que Peramato expuso: “Eso es un obstáculo claro en la proyección profesional, porque te limita en ese camino de progresión”, agregando que estos frenos aparecen incluso cuando las carreras se inician muy jóvenes. Aludió a la libre oposición como vía por la que muchas mujeres acceden a la carrera fiscal y resaltó que son mayoría en la última promoción, lo que lleva a que desde los primeros años se observe una fuerte presencia femenina. No obstante, advirtió sobre la demora adicional que muchas experimentan en competir por ascensos, debido justamente a la carga no compartida de las responsabilidades de cuidado.

De acuerdo con la información de Europa Press, Peramato consideró fundamental atajar tanto los llamados “techos de cristal”, que definen las barreras invisibles para acceder a los más altos niveles de poder, como los “suelos pegajosos”, que dificultan o ralentizan el ascenso debido a las tareas domésticas y de cuidado. La fiscal general afirmó que “el techo de cristal puede ser cada vez más duro, puede ser de cemento incluso, estar cada vez más alto si no se lucha desde abajo por evitar barreras”, apuntando a la necesidad de una acción sostenida para modificar estas dinámicas.

Peramato también se refirió a la dimensión educativa en la transmisión de roles y responsabilidades, al señalar durante el debate que “la educación y la capacidad de asumir la corresponsabilidad en las tareas es importante”. Reclamó una reflexión colectiva para avanzar hacia un reparto equitativo de las labores de cuidado, apuntando a la autopercepción de las propias mujeres sobre la dedicación a estas tareas: “A veces somos tan exigentes con nuestro nivel de responsabilidad que controlamos tanto que, al final, asumimos las tareas con mayor intensidad que nuestros compañeros”.

En su intervención, la fiscal general defendió la necesidad de establecer políticas laborales y medidas que definan criterios claros de conciliación, haciendo hincapié en que “en la Fiscalía existen y esas medidas nos han ayudado a que efectivamente estemos alcanzando esos puestos directivos”. Peramato animó a las jóvenes juristas a confiar en sus capacidades y a optar sin titubeos por acceder a puestos de decisión, recordando que “son tan capaces como cualquiera”.

Europa Press detalló que, para la fiscal general, la conquista de una mayor igualdad en la abogacía pasa por la educación, la corresponsabilidad y el diseño de iniciativas políticas y laborales que permitan romper barreras tanto verticales como horizontales. Insistió en la importancia de que los entornos profesionales fomenten medidas de conciliación y promuevan una cultura en la que los cuidados no recaigan de forma exclusiva o prioritaria sobre las mujeres, sino que se repartan equitativamente.

La intervención de Peramato en los Premios Igualdad de la Abogacía dejó constancia de los retos pendientes en el ámbito de la Fiscalía, al tiempo que reivindicó los avances logrados gracias al compromiso y a la adopción de medidas concretas, sin dejar de llamar la atención sobre la persistencia de factores estructurales que dificultan el acceso de las mujeres a las más altas responsabilidades dentro del sector jurídico.