La imagen del docente investigador: crece en la privada y con más de 50 años en la pública

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Madrid, 20 feb (EFE).- La radiografía del profesorado universitario muestra que el personal docente investigador (PDI) ha aumentado en los últimos años pero empujado especialmente por el auge de la universidad privada y desvela como principal preocupación el envejecimiento: la media de edad sobrepasa los 50 años en la universidad pública.

El informe 2025 de la Fundación Conocimiento y Desarrollo (CYD) señala que en el curso 2023-2024 más de 2 de cada 10 docentes de la universidad pública tenía 60 años o más y que la edad media en toda la universidad era de 49,5 años (50,4 años en la pública y 45,7 años en la privada).

Unos datos que suponen que más de la mitad de la plantilla del PDI (51,8 %) se habrá jubilado en las próximas dos décadas.

Y en los centros propios de las universidades públicas el problema se agudiza ya que se debería renovar el 56 % de la plantilla antes de 2045.

En comparación con Europa, España cuenta con una de las plantillas más envejecidas, el promedio europeo de profesorado que supera los 50 años es del 38,6 % y España es el cuarto país con mayor envejecimiento del profesorado desde 2015.

"Se requieren medidas de estabilización a largo plazo, incluso podría incentivarse financieramente a aquellas universidades que gestionen eficazmente sus plazas de reposición de profesorado en los próximos años", señala la autora del informe Montse Álvarez.

Las cifras del curso 2023-2024 muestran que el 80 % del personal docente investigador trabaja en las universidades públicas pero que su crecimiento se ha visto impulsado por las universidades privadas, donde ya representan el 19,7 % del total del Sistema Universitario Español (SUE).

141.887 docentes formaban parte del PDI de las universidades españolas en el curso 2023-2024, un 20 % más respecto al curso 2015-2016 y mientras en las privadas ha crecido el 64 % en los últimos ocho años, en las públicas ha aumentado el 13 %.

Las mujeres representaban el 44,6 % del total del PDI (3,7 puntos más que en 2015), con mayor porcentaje en las privadas (47 %) que en las públicas (44 %).

Las mujeres ocupan menos del 35 % de las cátedras y en los cargos de gobierno representan el 27 % de los rectorados.

También hay una presencia desigual en función de los ámbitos de conocimiento: hay una alta presencia de PDI femenino en Educación y Salud (más del 50 %), pero una presencia menor en áreas como Ingeniería (25,7 %) e Informática (20 %), una polarización que se está ampliando desde el curso 2015-2016, avisa el informe.

En el curso 2023-2024, el 57 % del PDI trabajaba a tiempo completo, y el 60 % tenía plaza estable.

En las universidades públicas la plantilla permanente ha caído 3,6 puntos desde 2015 mientras en las privadas, la proporción de contratados indefinidos ha aumentado más de 31 puntos.

En las públicas, el 61 % trabaja con dedicación completa, pero menos de la mitad formaba parte de la plantilla permanente.

En las privadas, menos del 40 % trabaja a tiempo completo, pero más del 85 % tiene contrato indefinido.

Con la aparición de nuevas categorías laborales en la Ley Orgánica del Sistema Universitario (LOSU), en 2023-2024 se frena la caída de los funcionarios, descienden los asociados, y se incrementan las figuras de ayudante doctor, lector y sustituto, así como los permanentes laborales catedráticos y titulares, además de la nueva categoría de profesor distinguido.

En cuanto a la actividad investigadora ha mejorado su acreditación, ya que casi nueve de cada diez profesores funcionarios tiene al menos un sexenio de investigación reconocido, con un promedio de 3,16 sexenios por docente.

El porcentaje de profesores pertenecientes al Cuerpo Docente Universitario con algún sexenio reconocido ha crecido más de 12 puntos desde 2015.EFE