Castellón, 16 feb (EFE).- El sindicato CSIF ha reclamado más seguridad en los centros de salud y protocolos específicos en las administraciones tras el asesinato de Ana María, una enfermera de 64 años que ha sido apuñalada en un centro de salud de Benicàssim (Castellón), donde ella trabajaba, por su expareja, un hombre de 70 años que ha sido detenido.
El sindicato ha trasladado su solidaridad con familiares y compañeros de la mujer asesinada, y ha exigido más seguridad y vigilantes permanentes en los centros de salud para evitar que se produzcan este tipo de sucesos.
CSIF indica en un comunicado que lleva tiempo denunciando y reclamando mejoras en la seguridad en los centros de salud en España, especialmente frente a las agresiones y la falta de medidas eficaces para proteger al personal sanitario.
Según señala, en una reciente encuesta propia se pone de manifiesto que el 20 por ciento de los empleados públicos en la Administración del Estado conoce a una compañera víctima de violencia de género, por lo que exige medidas específicas de prevención.
Además, más del 80 % del personal desconoce los protocolos de actuación o movilidad, y casi el 90 % considera necesario reforzar la formación.
CSIF demanda formación específica, medidas estructurales, y mayor protección: movilidad geográfica o reducción de jornada con protección especial, entre otras.
En este sentido, insiste en la necesidad de regular la figura del delegado sindical de igualdad y contra la violencia de género para favorecer la protección, apoyo y prevención en el ámbito laboral.
Las administraciones públicas no pueden "mirar para otro lado" y deben implementar medidas concretas de protección, añade. EFE


