Miguel Álvarez
A Coruña, 14 feb (EFE).- El consumo de aceite como complemento para el desayuno es un clásico en el sur de la península ibérica que, en cambio, todavía no triunfa en el norte, aunque cada día se ve más.
Así lo explica Borja Adrián, director comercial de Finca Latorre, una empresa que presenta en Galicia su producto premium, llegado de Bobadilla, Antequera, Málaga.
"Tomar aceite por la mañana, con estómago vacío, es un chute de antioxidantes, antiinflamatorio, anticancerígenos, y omega3. También es digestivo", relata a EFE.
No obstante, nota que en el sur esta idea triunfa, con la clásica tostada con aceite de oliva virgen extra con tomate o, en la merienda, con azúcar.
En Andalucía es un habitual, pero también hasta Madrid, desde donde poco a poco se pierde hasta optar por desayunos que se centran más en bollería, lo que cree que puede cambiar si se conocen todos los beneficios del aceite.
"En Sevilla, muchos de nuestros clientes son cafeterías, que tienen nuestras botellas encima de la mesa. En cambio, en el norte no existe, es raro pedir una tostada para desayunar", prosigue.
Avanza, además, que este año habrá una gran cosecha de aceituna, por el aumento de las lluvias, pues su almazara prevé alcanzar los 55.000 litros en esta campaña, de octubre de 2025 a octubre de 2026, tras recuperar un 30 % la producción después de tres ejercicios malos.
Advierte sobre la importancia de constatar la calidad del aceite que se utiliza, pues "te cambia los aromas y los sabores de todo".
"Nos gastamos una pasta en un chuletón y un tomate Raf, pero luego utilizamos aceite que es malo, vamos al más barato. Creo que si no vas a utilizar un buen aceite, no te gastes en una buena materia prima", resume.
Sobre la calidad del aceite también incide en comprobar de qué temporada es y consumir siempre el de la temporada actual.
"Cuando vemos un aceite verde es que está recién exprimido. El color viene de la clorofila exterior de la aceituna. Después se va oxidando, perdiendo propiedades durante los doce meses de producción", detalla.
Por eso ,es importante buscar la "cosecha temprana", que tiene "ese verdor" cuando se sirve y "pica y amarga" porque tiene esa "parte saludable con polifenoles y antioxidantes".
"El aceite es un zumo de aceituna, no tiene nada más, no es como el vino, que hay una fermentación. Eso es aceite de oliva virgen extra. Lo único que hacemos es filtrarlo", asegura.
Por ese motivo, cree que hay que comparalo con todo el resto de zumos: "Nadie se tomaría un zumo exprimido hace años. Pues lo mismo con el aceite, tomar uno del año catapum es veneno", sentencia.
Después, también hay que tener en cuenta la variedad que se utiliza para cada cosa, pues en su almazara trabajan con hojiblanca, arbequina, picudo y cornicabra.
"Para una tostada lo mejor es el hojiblanca, que ofrece más aroma de tomate y de hierba. En cambio para el pulpo á feira, tan típico en Galicia, usan cornicabra", desvela.
En todo caso, lo importante para Borja Adrián es que, al probarlo, se sepa identificar cuando un producto es fresco y cuando ya no debe ser consumido y para eso, además del color verde, el sabor debe dar la última clave.
"El aceite pica y amarga porque es saludable, es un aceite fresco. Si un aceite no pica y no amarga es una grasa vegetal para engordar", concluye. EFE
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