El seleccionador Pablo Bouza resaltó la utilidad de las rotaciones y la evolución del equipo español tras los dos primeros encuentros del Campeonato Europeo de rugby, mientras España tiene ya asegurada su presencia en las semifinales del torneo. Según consignó la agencia EFE, Bouza puso el foco en el próximo enfrentamiento ante Georgia en Tiflis, que definirá cuál de los dos equipos terminará en la primera posición del grupo, tras un triunfo contundente de España sobre Suiza por 53-14.
Bouza expresó su satisfacción luego de la victoria frente a Suiza, aunque admitió que el equipo tuvo un inicio complicado debido a diversas infracciones cometidas, lo que favoreció que Suiza pudiera avanzar hasta las inmediaciones de la línea de marca española. Tal como reportó EFE, el entrenador argentino atribuyó esas dificultades al arranque del partido, pero destacó que, posteriormente, los jugadores lograron adaptarse a las circunstancias y ajustaron mejor su gestión de las sanciones, lo que permitió trasladar el juego al campo rival.
Con la clasificación a semifinales ya asegurada, Bouza señaló que puede encarar el desafío ante Georgia con mayor tranquilidad, pero sin perder de vista la exigencia del rival ni la importancia del partido para definir el orden final del grupo. De acuerdo con la información publicada por EFE, el técnico explicó que la posibilidad de hacer rotaciones en la plantilla a lo largo de los dos primeros enfrentamientos les permitió dar minutos a más jugadores y mantener un ritmo favorable en la preparación del equipo.
El duelo ante Georgia en Tiflis se disputará el sábado próximo y será determinante para conocer qué selección accede como líder del grupo a las rondas decisivas del campeonato. Según EFE, la actuación española en este torneo ha estado marcada por alternativas en la alineación y una gestión progresiva del rendimiento colectivo, factores que Bouza considera fundamentales para afrontar los retos venideros.
En su análisis del reciente partido frente a Suiza, Bouza expuso: "Después, el equipo se adaptó y superó la entrada fría al partido para regular mucho mejor las sanciones y, por tanto, mantener el juego en campo rival". EFE resaltó, además, que el seleccionador destacó la evolución mostrada por los jugadores y la importancia de la experiencia acumulada por quienes han tenido oportunidad de jugar en estos dos primeros encuentros.
El recorrido español en la fase de grupos muestra una combinación de solvencia ofensiva, reflejada en los 53 puntos anotados a Suiza, y ajustes defensivos que contribuyeron a limitar las oportunidades del equipo suizo tras el arranque del partido. El medio EFE detalló que esas circunstancias han reforzado la confianza del plantel, al tiempo que el cuerpo técnico sigue analizando los pasos a seguir para maximizar el rendimiento colectivo ante un adversario como Georgia, tradicionalmente exigente y favorito en el panorama europeo de rugby.
Bouza puso el acento en el trabajo interno efectuado y subrayó la relevancia de haber podido realizar variaciones en la formación inicial sin que esto supusiera una merma en el resultado ni en la calidad del juego. Según reportó EFE, el seleccionador ve en la flexibilidad táctica y en la competencia interna dos herramientas clave para llegar en la mejor forma a los encuentros decisivos de la competición.
De acuerdo con EFE, la selección española de rugby viajará a Tiflis con la confianza del trabajo realizado en las primeras jornadas y la expectativa de medir su nivel ante uno de los grandes rivales del campeonato. Este choque decidirá el primer puesto del grupo y dejará encaminadas las semifinales, a las que España llega ya clasificada tras sus victorias iniciales y el reconocimiento interno de la evolución experimentada en el plantel bajo la dirección de Pablo Bouza.


