El líder de IU, sobre la gira de Rufián con dirigentes: "La gente está harta de las telenovelas de la izquierda"

Antonio Maíllo descarta disputas y resalta que la militancia exige unidad y propuestas conjuntas ante la amenaza de la derecha, defendiendo el diálogo entre bases y la superación del personalismo para rearmar el bloque progresista

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El convencimiento de que en breve surgirán anuncios favorables respecto a la colaboración entre fuerzas de izquierda ha sido uno de los énfasis de Antonio Maíllo, coordinador federal de Izquierda Unida (IU). Según publicó el medio de comunicación, Maíllo remarcó que diversas formaciones como IU, Movimiento Sumar, Comunes y Más Madrid mantienen conversaciones para recomponer un frente electoral amplio, descartando cualquier tipo de exclusión porque, en sus palabras, “nadie sobra” ante la finalidad de reconstruir el espacio progresista.

En una comparecencia telemática recogida por el medio, Maíllo respondió a preguntas sobre la gira de Gabriel Rufián, portavoz de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), quien organiza encuentros con diversos líderes del ámbito progresista, entre ellos la próxima cita prevista el 18 de febrero con Emilio Delgado, dirigente de Más Madrid. De acuerdo con el reporte, Maíllo admitió que la militancia y las personas afines a la izquierda muestran hastío por lo que calificó como “telenovelas de la izquierda” y “diálogos desde arriba”, distanciándose así de debates centrados en figuras o estrategias personales.

El dirigente de IU resaltó que la demanda central de la militancia apunta hacia un proyecto político robusto, caracterizado por la preeminencia de propuestas conjuntas y la superación de fórmulas de hiperliderazgo o protagonismo personalista. Según consignó el medio, Maíllo insistió en la importancia de la “construcción colectiva” como eje para fortalecer la movilización del electorado progresista y enfrentar el avance de posturas conservadoras.

Expuso, además, que la búsqueda de diálogo entre las bases —sindicatos, colectivos feministas, asociaciones vecinales y otros movimientos sociales— cobra mayor relevancia para erigir un proyecto progresista capaz de responder a las inquietudes ciudadanas. Maíllo, según detalló la fuente, ha completado durante los últimos dos años una serie de reuniones con direcciones de diferentes partidos, incluidas figuras de ERC, lo que le ha permitido identificar preocupaciones compartidas ante el crecimiento de la reacción derechista.

La información difundida por el medio señala que Maíllo señaló como tarea “histórica” de este espacio la de impedir que la ultraderecha acceda al gobierno, recalcando la necesidad de responsabilidad dentro de las formaciones progresistas. “La gente está harta de los diálogos entre arriba”, afirmó, al tiempo que subrayó el hartazgo existente hacia lo que denominó “funalismo”, aludiendo a rencillas y personalismos que, en su opinión, distancian a la izquierda de la movilización y el consenso necesarios en el contexto político actual.

A lo largo de su intervención, el dirigente de IU mencionó la existencia de una “convicción” común entre diversas fuerzas para impulsar una propuesta cohesionada y “valiente de país”, orientada a recuperar el vínculo con la ciudadanía y responder a las demandas de unidad. Según apuntó el medio, Maíllo concluyó manifestando confianza en que, en un plazo próximo, las negociaciones y el trabajo conjunto que se vienen realizando se traducirán en avances concretos y en la articulación pública de esa intención de volver a confluir en un frente progresista más amplio.