Cancelan la presencia de los ministros Albares y Óscar López en una cumbre militar por problemas con el vuelo

Las condiciones meteorológicas impidieron que altos cargos del Gobierno participaran este jueves en la clausura de un foro internacional sobre inteligencia artificial aplicada a defensa, donde delegaciones de 25 países debaten retos tecnológicos y éticos ante más de 600 asistentes

Guardar
Imagen ARRTHDN24ZAR7MEQ5WIDTKKUG4

La tercera edición de la cumbre mundial sobre Inteligencia Artificial responsable en el sector militar, conocida como REAIM 2026, reunió a más de 25 delegaciones de diferentes países y sumó la asistencia de más de 600 participantes en la ciudad de A Coruña. Según informó el medio, uno de los hechos destacados fue la imposibilidad de que José Manuel Albares, ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, y Óscar López, titular de Transformación Digital y de la Fundación Pública, asistieran presencialmente a la jornada de clausura debido a complicaciones con su vuelo de llegada.

De acuerdo con la información proporcionada por fuentes gubernamentales y consignada por el medio, ambos ministros lograron abordar el avión en dirección a la ciudad gallega, pero tuvieron que retornar a Madrid antes de llegar a destino porque las condiciones meteorológicas impidieron completar el trayecto. Los representantes ministeriales tenían previsto intervenir en la última jornada del foro este jueves, evento que desde el miércoles desplegó un programa centrado en el debate sobre los retos tecnológicos y éticos que supone la inteligencia artificial aplicada a la defensa.

La cita, organizada bajo la coordinación del Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, el Ministerio de Defensa y el Ayuntamiento de A Coruña, propuso un espacio de discusión y análisis sobre las implicaciones sociales, técnicas y estratégicas del uso militar de la inteligencia artificial. Según detalló el medio, en la programación se incluyeron sesiones plenarias y mesas redondas, en las que participaron representantes de gobiernos, entidades industriales, instituciones académicas y miembros de la sociedad civil.

Las discusiones abordaron tanto los fundamentos técnicos necesarios para el desarrollo y la implementación de inteligencia artificial responsable en la defensa, como las aplicaciones prácticas que ya se registran en diferentes fuerzas armadas y sistemas de seguridad. Entre los aspectos tratados figuraron el impacto en la percepción pública, el grado de confianza social en las tecnologías emergentes, y temas relacionados con la gobernanza, como las operaciones cibernéticas y la guerra electrónica. También se expuso el debate sobre los límites de la inteligencia artificial en escenarios de defensa y su potencial para redefinir estrategias militares.

Según reportó el medio, la iniciativa REAIM, cuya organización internacional está liderada por Corea del Sur y Países Bajos, cuenta con España como país colaborador y busca fomentar el intercambio internacional de ideas e iniciativas para la identificación y adopción de principios que regulen el uso responsable de la inteligencia artificial en entornos militares. Entre los objetivos del foro se encuentra la promoción de la transparencia, la cooperación y la confianza entre aliados y socios internacionales ante los desafíos que plantea el avance acelerado de estas tecnologías en materia de defensa.

La participación de delegaciones de 25 países, junto a la asistencia de expertos y profesionales de diferentes ámbitos, dotó al evento de una perspectiva global e interdisciplinar en la evaluación de los riesgos y ventajas asociados a la incorporación de inteligencia artificial en la defensa. El medio explicó que la estructura del evento permitió sumar diversos enfoques, desde cuestiones técnicas y académicas hasta consideraciones éticas y de gobernanza, cubriendo también las preocupaciones sobre la regulación adecuada y el impacto estratégico en la seguridad internacional.

El foro REAIM 2026 quedó marcado por la ausencia física de dos altos cargos del Gobierno español en su clausura, un hecho originado por las condiciones climáticas adversas que afectaron la logística del traslado aéreo desde Madrid hasta A Coruña, según precisaron fuentes del entorno gubernamental y ratificó el medio.