Podemos avisa que sólo negociará el traspaso de inmigración a Cataluña cuando el Gobierno complete la regularización

Ione Belarra advierte que la formación solo participará en un posible acuerdo sobre transferencias si antes se cumplen los compromisos relativos a la documentación de migrantes, exigiendo garantías y rechazando textos con discriminación según sus declaraciones en el Congreso

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La postura de Podemos ante una transferencia de competencias de inmigración a Cataluña depende totalmente de la regularización de migrantes acordada previamente entre la formación y el Ejecutivo. Según detalló el medio Europa Press, Ione Belarra, secretaria general del partido, sostuvo en el Congreso que no entablarán negociaciones sobre este asunto hasta que el Gobierno cumpla con la medida de regularización en todos sus aspectos. Belarra declaró: “Primero regularización, primero, derechos”, precisando la posición oficial de la formación morada frente a un posible pacto sobre un tema clave exigido con fuerza por los independentistas catalanes.

La dirigente de Podemos manifestó que la formación únicamente estará dispuesta a dialogar una vez que el Ejecutivo haya ejecutado “efectivamente” la regularización masiva de migrantes, según lo acordado previamente con ellos. Europa Press reportó que Belarra enfatizó la desconfianza de su partido hacia los compromisos del Gobierno central, apuntando que en anteriores ocasiones se han hecho promesas sin cumplimiento efectivo. En sus palabras: “A nosotras ya no nos valen las promesas vacías porque este Gobierno ha demostrado en numerosas ocasiones que promete y no cumple”.

Respecto a un eventual acuerdo entre el Gobierno central, Junts y otras formaciones, Belarra subrayó que Podemos no pondrá trabas a las transferencias de competencias a las comunidades autónomas si se cumplen las condiciones previamente establecidas. No obstante, aclaró a Europa Press que la negociación debe basarse en un texto exento de “racismo” en su preámbulo y en todos los apartados de la propuesta relativa al traspaso a Cataluña, condición que su partido exige como irrenunciable. La dirigente destacó que es imprescindible revisar no solo el preámbulo, sino todo el contenido de la iniciativa para eliminar cualquier posible discriminación.

En declaraciones recogidas por Europa Press, Belarra rechazó una política migratoria fundamentada en la represión, indicando que Podemos se opone firmemente a enfoques represivos y a normativas que afecten los derechos fundamentales de las personas migrantes. Recordó que el partido, en los once años desde su fundación, no ha apoyado en ninguna ocasión la Ley de Extranjería, texto legal que aseguran combatir “con todas sus fuerzas” por su enfoque restrictivo.

El medio Europa Press también consignó la reacción de Belarra ante el anuncio de que PP y Vox planean llevar la cuestión de la regularización migratoria, pactada entre Podemos y el Gobierno, a instancias europeas. La dirigente afirmó que su partido esperaba una reacción “muy fuerte” desde la derecha española hacia iniciativas que supongan una ampliación de derechos para la población migrante. Según palabras recogidas en el Congreso por Europa Press, Belarra aseguró: “Pero nosotras lo vamos a defender con uñas y dientes”.

La propuesta de transferencia de las competencias de inmigración a Cataluña responde a las exigencias políticas de Junts, partido liderado por Carles Puigdemont, que ha condicionado su apoyo al Gobierno a la materialización de esta medida, según puntualizó Europa Press. En este contexto, la formación morada ha insistido en que un eventual diálogo sobre esta cuestión solo tendrá lugar con garantías plenas sobre los derechos de las personas migrantes y descartando cualquier texto discriminatorio.

Belarra manifestó su disposición a negociar siempre que se garantice el respeto a los derechos humanos y se establezca un marco legal libre de expresiones racistas o restrictivas sobre la inmigración. Europa Press consignó que, para la secretaria general de Podemos, no basta con modificar únicamente el preámbulo de la iniciativa, sino que resulta imprescindible reformular por completo el enfoque de la política migratoria, de modo que deje de centrarse en elementos coercitivos.

En cuanto a las relaciones actuales entre Podemos y el Ejecutivo, Europa Press especificó que la formación mantiene una ruptura política con el Gobierno central, en parte por el cumplimiento insuficiente de medidas clave en materia de migración. Bajo este contexto, el partido condiciona su participación en cualquier futuro acuerdo al desarrollo efectivo de la regularización de migrantes que permanece pendiente.

De acuerdo con Europa Press, las declaraciones de Belarra suponen un nuevo capítulo en la tensión entre el Ejecutivo y las formaciones que apoyan la ampliación de derechos migratorios. Tanto la concreción de la regularización masiva de migrantes como el rechazo a cualquier iniciativa que contenga elementos discriminatorios forman la base de la actual estrategia negociadora de Podemos, posicionándose como uno de los principales actores en el debate sobre la política migratoria y las competencias autonómicas.