Barcelona, 30 ene (EFE).- Un estudio ha comprobado que, en las personas que necesitan atención domiciliaria, el hecho de que este servicio lo lleve a cabo siempre el mismo médico o enfermera reduce en un 30 % el riesgo de ingreso hospitalario de esos pacientes.
Son las conclusiones de un estudio del Consorcio de Atención Primaria de Salud Barcelona Eixample (CAPSBE) y el Clínic-IDIBAPS, publicado en la revista Annals of Family Medicine.
Según ha informado el Clínic-IDIBAPS, el estudio siguió a 1.207 pacientes de tres centros de atención primaria de Barcelona durante un año.
El estudio muestra que en estos centros, y para cada paciente, el 73 % de las visitas las hace el mismo médico y el 83 %, la misma enfermera.
Los investigadores han comprobado que, cuando la continuidad asistencial es de al menos el 75 %, se asocia a una reducción del 36 % de los ingresos hospitalarios, una disminución del 31 % del uso de ambulancias y una reducción del 31 % de las visitas a urgencias.
Hasta ahora, la mayoría de los estudios se habían centrado exclusivamente en la continuidad con el médico, dejando en un segundo plano el papel de la enfermera, a pesar de que en la atención domiciliaria a menudo es la profesional con mayor contacto con el paciente.
"Las personas que necesitan atención domiciliaria son un colectivo muy vulnerable y a menudo frágil, que hace un uso elevado de los servicios de urgencias y de ambulancias, con numerosos ingresos hospitalarios", ha indicado el coordinador del estudio del CAPSE, Luis González, que es miembro del Grupo de Investigación Transversal en Atención Primaria del IDIBAPS.
Según González, "la relación continuada de los pacientes con los profesionales evita ingresos y reduce la presión sobre el sistema de urgencias". EFE

