Llaman al orden a un diputado de Vox que tacha de "asesinos" a los miembros del Gobierno por el accidente de Adamuz

El vicepresidente del Congreso interrumpió la intervención de José María Figaredo tras responsabilizar al Ejecutivo por el siniestro en Córdoba y lanzar duras acusaciones, mientras la diputada Elisa Garrido pidió respeto y rechazó las descalificaciones

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Durante una sesión parlamentaria en la que se discutía el decreto ley conocido como ‘escudo social’, el secretario general del grupo parlamentario de Vox, José María Figaredo, fue reprendido por sus declaraciones, que responsabilizaban al Gobierno de coalición por el accidente ferroviario de Adamuz, Córdoba, en el que fallecieron 45 personas. El vicepresidente primero del Congreso, el socialista Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, solicitó la retirada de las acusaciones de “asesinos” dirigidas desde la tribuna a los miembros del Ejecutivo. Según informó el medio Europa Press, Figaredo desafió la petición y mantuvo su postura, lo que llevó al vicepresidente a intervenir para llamar al orden al diputado y anunciar que la expresión ofensiva sería retirada del Diario de Sesiones.

La intervención de Figaredo en el Pleno incluyó declaraciones directas en las que no solo culpó al Gobierno del siniestro ferroviario, sino que también lo acusó de causar “la ruina y la vergüenza” al país y exigió la dimisión de los miembros del Ejecutivo, instándolos a que se pusieran “a disposición judicial”, detalló Europa Press. Estas declaraciones culminaron con el término “¡Asesinos!” pronunciado desde la tribuna, lo que motivó la reacción inmediata de la presidencia de la sesión.

Europa Press reportó que Gómez de Celis, quien presidía el Pleno en ese momento, intervino para instar al diputado de Vox a retirar sus palabras. Al ignorar esta solicitud y reiterar que “la corrupción mata”, Figaredo intensificó la tensión en la Cámara. Ante la negativa del parlamentario a rectificar, el vicepresidente utilizó la prerrogativa de llamar al orden y anunció la retirada del insulto del acta oficial del hemiciclo.

Tras el incidente, la diputada del grupo socialista, Elisa Garrido, fue la siguiente en tomar la palabra. Según consignó Europa Press, Garrido manifestó que el Congreso debe ser “el templo de la palabra” e hizo referencia al episodio calificando el comportamiento de Figaredo como “maleducado”. En su intervención, la diputada argumentó que el diputado de Vox adoptó una postura desafiante debido a la carencia de argumentos. Explicó: “Va de malote porque no tiene argumentos. Cuanto más eleva el tono un diputado, menos argumentos tiene. Y usted es la mayor exponente de esa falta de argumentos”, recogió el medio.

El debate sobre el accidente de Adamuz sirvió de marco para confrontaciones verbales y el cruce de reproches entre los representantes de ambos grupos parlamentarios, según informó Europa Press. El siniestro, ocurrido en Córdoba y que dejó como saldo 45 fallecidos, se convirtió así en un punto de fricción en la discusión política, exacerbando las diferencias sobre la gestión del Ejecutivo y el tono que debe mantener el debate parlamentario en el Congreso.

De acuerdo con Europa Press, la Presidencia del Congreso adoptó la medida de retirar términos ofensivos del registro oficial como una forma de mantener la institucionalidad en los debates y evitar que la confrontación verbal sobrepase los límites establecidos en el reglamento de la cámara.