
La noche del accidente ferroviario en Adamuz obligó a Óscar Puente, ministro de Transportes, a salir de su casa a las 20:30 tras haber recibido el aviso a las 20:00 horas, según relató en una entrevista concedida a 'El País' y citada por Europa Press. Puente permaneció varios días fuera de su domicilio, sin tiempo para regresar ni cambiarse de ropa, dedicado a la gestión de la emergencia y ofreciendo conferencias de prensa y entrevistas. Este episodio personal, descrito por el propio ministro, ilustra el nivel de implicación que mantuvo durante las jornadas inmediatamente posteriores al siniestro, en el que murieron 45 personas en Adamuz, Córdoba. En ese contexto, el ministro aseguró que se investigarán los hechos y se exigirán responsabilidades a quien no haya cumplido adecuadamente con su labor, sin distinción de rango, incluyendo su propia figura si así corresponde.
En declaraciones recogidas por Europa Press, el titular de Transportes subrayó la importancia de esclarecer lo ocurrido y de actuar con transparencia para restaurar la confianza pública en la seguridad ferroviaria. Puente dejó claro que el proceso de depuración de responsabilidades afectará a todos los implicados, aclarando: "Para mí, los responsables son aquellos que por acción u omisión hayan contribuido o agravado la causación del daño. Es mi criterio. Yo no puedo exigir responsabilidades a alguien que haya cumplido con su trabajo correctamente. Ahora, si observamos que alguien no ha hecho bien su trabajo, sea quien sea, exigiremos las responsabilidades. Y si soy yo, también".
Al referirse específicamente a la posible causa técnica del accidente, como un fallo en la soldadura o una rotura del carril, Puente cuestionó hasta qué nivel jerárquico puede alcanzar la responsabilidad si los controles y procedimientos se cumplieron conforme a lo establecido. Detalló que en este momento lo prioritario consiste en averiguar la causa precisa del siniestro: "Estamos ahora mismo intentando averiguar qué es lo que ha pasado. Primero veamos si se confirma que es el carril el que se ha roto, o la soldadura. Ahí se podrá esclarecer qué tipo de responsabilidades hay, si es que las hubiera".
La entrevista a 'El País' recogida por Europa Press recoge también el punto de vista del ministro sobre el debate en torno a su permanencia en el cargo. Puente afirmó que en la actualidad "no hay debate" acerca de su dimisión y destaca su constante comunicación con el presidente Pedro Sánchez la semana del accidente. Además, subraya que ha dedicado todos sus esfuerzos a la gestión de la crisis, destacando la atención a las víctimas y familiares, y el restablecimiento del servicio ferroviario como prioridades inmediatas.
Sobre las críticas dirigidas a la gestión tras el accidente de Adamuz, Puente apuntó que las comparaciones con el presidente valenciano Carlos Mazón le resultan "ofensivas", alegando diferencias fundamentales en la asunción de responsabilidades en contextos de crisis. Según recoge Europa Press, el ministro insistió en que ha estado supervisando la situación "en todo momento", ofreciendo información detallada y explicaciones públicas tras la tragedia. "Si el listón es Mazón, yo estoy muy lejos", manifestó durante la entrevista.
Frente a los cuestionamientos sobre la atención a las advertencias de los maquinistas, Puente rechazó que existiera desatención a las demandas del colectivo profesional y explicó que las alertas de los conductores se relacionaban con cuestiones de confort y no de seguridad. "Las demandas de los maquinistas se atienden siempre. Otra cosa es que la corroboración objetiva de las incidencias que comunican confirme sus apreciaciones. En el tramo accidentado no hay ningún aviso relacionado ni con el incidente ni con la seguridad de la vía", precisó el ministro en la entrevista reproducida por Europa Press.
Sobre la posibilidad de aumentar el presupuesto destinado al mantenimiento ferroviario, Óscar Puente reconoció que podría evaluarse un incremento, especialmente orientado a mejorar el confort de la marcha, aunque pidió no vincular ese debate directamente con la causa del accidente. Argumentó que en caso de confirmarse un defecto de soldadura o del material del carril, este tipo de fallo "no tiene nada que ver con el mantenimiento" y correspondería a un problema técnico más complejo, según sus declaraciones a 'El País' recogidas por Europa Press.
Por último, el ministro desestimó cualquier relación entre el accidente ferroviario de Adamuz y el denominado "caso Koldo". Según sus palabras, trasladar ese asunto al ámbito de la política española resulta "muy pobre" y no contribuye a resolver el fondo del problema, una postura que, según Europa Press, enfatizó para centrar la atención en las causas factuales del accidente y en la implementación de medidas de mejora.

