Puigdemont critica al Govern por la situación de Rodalies: "Incompetentes y sin competencias"

Este sábado, parte del servicio ferroviario catalán se encuentra interrumpido debido a tareas preventivas de seguridad tras recientes desprendimientos. Carles Puigdemont responsabiliza al Ejecutivo autonómico y cuestiona su capacidad de gestión tras los últimos incidentes

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La interrupción parcial del servicio de Rodalies en Cataluña este sábado ha mantenido las miradas sobre las condiciones de la red ferroviaria, luego de que el pasado viernes se registró un desprendimiento de tierra que provocó el corte de la línea R1 entre Blanes y Maçanet-Massanes, en la provincia de Girona. Este suceso motivó que las autoridades implementaran revisiones de carácter preventivo en distintos tramos ferroviarios, limitando el funcionamiento normal del transporte público, según informó Europa Press.

La situación de Rodalies y la forma en que se ha gestionado la crisis fue objeto de reproches por parte de Carles Puigdemont, expresidente de la Generalitat y líder de Junts. De acuerdo con Europa Press, Puigdemont expresó críticas directas al actual Ejecutivo catalán, al que calificó en la red social X como “Incompetentes y sin competencias. El resumen del Govern del PSC”. En el mismo mensaje, el exmandatario reclamó un cambio de rumbo con la expresión “Ya basta”, señalando su insatisfacción tanto con la respuesta institucional como con el estado del servicio ferroviario.

La operación parcial de Rodalies forma parte de una medida preventiva del Govern catalán, que ha optado por inspeccionar de forma exhaustiva los tramos donde podrían repetirse incidentes como el ocurrido en Girona. Estas revisiones buscan garantizar la seguridad de los viajeros y evitar nuevos accidentes, lo que ha supuesto que gran parte del servicio no pueda desarrollarse con normalidad durante la jornada de este sábado, detalló Europa Press.

Puigdemont, quien lidera una de las fuerzas nacionalistas con mayor peso en la política catalana, atribuyó la responsabilidad directamente al Ejecutivo encabezado por el PSC. Según consignó Europa Press, sus declaraciones subrayan una acusación doble: por un lado, la insuficiencia de gestión que, a su juicio, ha mostrado el Govern; por otro, la falta de competencias plenas del Govern catalán para administrar el servicio ferroviario, una reclamación recurrente en el debate público sobre el traspaso de Rodalies a la Generalitat.

La interrupción en la línea R1 entre Blanes y Maçanet-Massanes el viernes constituyó el último episodio de una serie de percances que han afectado al sistema de transporte de cercanías en Cataluña. Europa Press especificó que el incidente, causado por un desprendimiento, obligó a suspender la circulación de trenes en ese tramo y a establecer un operativo de emergencia. A raíz de este hecho, se intensificaron los trabajos de inspección e intervención en puntos críticos de la red.

Las declaraciones del líder de Junts fueron recogidas ampliamente en redes sociales y replicadas por medios de comunicación, donde destaca la polarización política que sigue marcando la gestión del transporte público catalán. Puigdemont insistió mediante su mensaje en que la falta de competencias plenas por parte del Govern es un obstáculo para la mejora de Rodalies, al tiempo que responsabiliza al PSC por la administración actual.

El reporte de Europa Press también puso de manifiesto que, tras el incidente de Girona, la preocupación por la seguridad y el mantenimiento de la infraestructura ferroviaria ocupa un lugar central en la agenda pública. Tanto la administración regional como el Gobierno central han sido objeto de demandas para acelerar inversiones, priorizar la seguridad y consensuar planes de actuación que eviten nuevas interrupciones.

El contexto de estas interrupciones se enmarca en una historia reciente de reclamaciones sobre la gestión de Rodalies, que ha sido motivo de debate político y social en Cataluña. La petición del traspaso integral de competencias para gestionar la red de cercanías encuentra eco entre distintos sectores políticos, especialmente después de episodios como el registrado este viernes en Girona, según remarcó Europa Press.

La afectación de Rodalies impacta directamente en miles de usuarios, quienes a menudo se ven obligados a reorganizar sus desplazamientos y optar por medios alternativos cuando ocurren cortes en las líneas. Europa Press destacó que la situación generada este sábado se suma a una serie de episodios que han minado la confianza de los ciudadanos en la gestión del servicio y en la capacidad de respuesta de las autoridades ante emergencias.

Las revisiones en curso y la operación parcial continuarán hasta que los equipos técnicos de la red ferroviaria determinen que no existen riesgos adicionales para la circulación. Europa Press precisó que el dispositivo implementado incluye la evaluación de puntos susceptibles a desprendimientos y la activación de protocolos de emergencia ante cualquier nueva incidencia, en colaboración con los cuerpos de seguridad y los equipos de emergencias ferroviarias.

Las disputas políticas reavivadas por el episodio reflejan un escenario de tensiones recurrentes y posiciones enfrentadas respecto al control y gestión del transporte público en Cataluña. Las críticas de Carles Puigdemont ilustran las exigencias de una parte de la clase política para avanzar en la descentralización de las competencias y mejorar la gobernanza del sistema ferroviario, petición que ha cobrado fuerza ante el malestar generado por los continuos incidentes en la red de Rodalies, según citó Europa Press.

De acuerdo con lo publicado, el debate respecto a la gestión de las infraestructuras ferroviarias y el papel de las administraciones en la seguridad del sistema seguirá en el centro de la discusión pública en Cataluña, mientras persistan los retos relacionados con las interrupciones del servicio y las exigencias de los distintos actores políticos y sociales para lograr una mayor eficacia y autonomía en la gestión de Rodalies.