
En sus declaraciones sobre el pacto de financiación entre el Gobierno central y Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Ignacio Garriga subrayó que el presidente Pedro Sánchez tomó esta decisión tras perder apoyos parlamentarios, sosteniendo que el acuerdo se realizó con quien calificó como “un delincuente”, en referencia al líder de ERC, Oriol Junqueras. Con ello, Garriga expuso la preocupación de Vox sobre los efectos de este acuerdo, al considerar que pone en riesgo el principio de solidaridad entre territorios y anticipa una repercusión negativa en la fiscalidad, aludiendo a un posible aumento de impuestos. Estos planteamientos formaron parte de las manifestaciones de Garriga recogidas por diversos medios, tras el anuncio de una reunión entre Sánchez y el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo.
Según consignó el medio, Garriga, secretario general de Vox y referente de la formación en Cataluña, criticó con dureza tanto al Gobierno como al Partido Popular (PP) ante la cita entre Sánchez y Feijóo, que se celebrará el próximo lunes para discutir el posible envío de tropas españolas a Ucrania. Acusó al PP de perpetrar lo que denominó “una gran estafa” al electorado por participar en lo que definió como una “oposición de salón”. A su juicio, Feijóo renunció “a ser el líder de la oposición desde hace mucho tiempo”, rechazando la validez de las iniciativas del PP frente al Ejecutivo.
Las declaraciones de Ignacio Garriga se realizaron en Sant Adrià del Besòs, Barcelona, durante un encuentro con medios de comunicación este martes. En ese contexto, el dirigente de Vox insistió en que la “oposición frontal” al Gobierno debe ejercerse “en las calles, en los tribunales y en los parlamentos”, tomando distancia de las formas adoptadas por el PP. Manifestó que la actuación del líder de los populares se limita a “frases vacías y fotos rápidas en Moncloa”, subrayando que es Vox, bajo el liderazgo de Santiago Abascal, quien representa la alternativa real para quienes rechazan tanto al Gobierno como a la estrategia opositora del PP.
Garriga sostuvo que la reunión planeada para la próxima semana entre el presidente Sánchez y Feijóo evidencia, en su opinión, la estrategia política que, según Vox, aleja al PP de las preocupaciones de los ciudadanos. El dirigente recalcó el compromiso de Vox de mantener la presión y la “oposición frontal”, alegando que la formación continuará dirigiendo sus críticas y acciones a través de todas las vías posibles, tanto institucionales como sociales.
Acerca del acuerdo de financiación entre el Gobierno y ERC, Garriga sostuvo que Sánchez tomó esa dirección en un contexto de debilidad parlamentaria. Según sus afirmaciones, recogidas por el medio, el presidente se estaría “agarrando a lo que puede”, optando por pactar con Oriol Junqueras, a quien aludió utilizando términos despectivos. El dirigente advirtió que este acuerdo, según Vox, rompe el principio de solidaridad interterritorial, principio que la formación reclama como uno de sus ejes programáticos junto con la reducción de impuestos y trámites administrativos.
Garriga advirtió que, según el análisis de Vox, la consecuencia última de este pacto sería un incremento de la imposición fiscal sobre los ciudadanos para cubrir lo que describió como una concesión al movimiento separatista. Sentenció que “lo que en ningún caso merecen los españoles, es ver que al final lo que va a repercutir es en más impuestos para intentar cubrir esta nueva cesión al separatismo”.
Las declaraciones del portavoz de Vox volvieron a situar en el centro de la agenda el debate sobre la financiación autonómica y las alianzas parlamentarias en el Congreso, en un momento donde el sistema de apoyos al Gobierno se encuentra en discusión abierta. Los reclamos sobre la solidaridad entre territorios y las garantías de unidad fiscal han motivado respuestas encontradas entre los bloques políticos, con formaciones como Vox reclamando un modelo unitario, y el actual Ejecutivo defendiendo la necesidad de llegar a acuerdos amplios para mantener la estabilidad.
El medio también recogió que la postura de Vox implica un rechazo tajante tanto a la política internacional del Gobierno en torno a Ucrania, como al método elegido por el PP para ejercer la oposición. Garriga señaló que resultan insuficientes las acciones “de salón” y remarcó que las decisiones en materia de defensa y financiación exigen transparencia y un replanteamiento del rol que ejercen las principales fuerzas parlamentarias.
Las críticas de Garriga se producen en un escenario donde la relación entre las principales formaciones de oposición y el Gobierno se encuentra bajo observación pública, tanto en lo relativo a la política exterior como a la agenda territorial y fiscal. Las posiciones expuestas por el dirigente de Vox pretenden destacar su diferenciación frente al PP y subrayar su rol como alternativa, insistiendo en la defensa del modelo de solidaridad y en la oposición a los acuerdos con fuerzas consideradas separatistas.


