La igualdad marca en coches y sólo 26 minutos separan al líder Al Attiyah del décimo

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Redacción deportes, 10 ene (EFE).-El Dakar 2026 ha arrancado bajo el signo de la igualdad en la categoría de coches, hasta el punto de convertirse ya en una de las ediciones más abiertas que se recuerdan. La primera semana de competición confirma las previsiones y ofrece una situación inédita en la historia reciente del rally más duro del mundo, que este sábado afronta una jornada de descanso.

En las seis primeras etapas, cinco pilotos distintos han logrado la victoria y otros tantos han pasado por el liderato de la clasificación general, una alternancia constante que refleja el equilibrio entre fabricantes, equipos y estilos de pilotaje.

La lucha no se limita a la cabeza, sino que se extiende a todo el top 10, donde las diferencias son mínimas tras casi una semana de desierto, dunas y navegación extrema.

A la llegada a Riad, 26 minutos y 46 segundos separan al líder, el catarí Nasser Al Attiyah, del décimo clasificado, su compañero en Dacia, el brasileño Lucas Moraes. Una horquilla tan estrecha entre los diez primeros no se había registrado en ninguna de las ediciones disputadas en Arabia Saudí desde 2020, ni tampoco en la etapa sudamericana del Dakar, celebrada entre 2009 y 2019.

Para encontrar un precedente similar hay que remontarse hasta 2006, hace dos décadas, cuando apenas 11 minutos y 26 segundos separaban al sudafricano Giniel de Villiers, entonces líder, del español Nani Roma, décimo clasificado.

El paralelismo con aquella edición es aún mayor por la presencia de varios veteranos ilustres que siguen marcando el ritmo. Nani Roma, ahora al volante de un Ford, ocupa la tercera posición, mientras que Carlos Sainz, cuarto en la general, ya era segundo en aquel Dakar de 2006.

Dos décadas después, ambos continúan siendo protagonistas en una prueba que no perdona errores y exige experiencia al máximo nivel y con las opciones de llegar al podio y luchar con la victoria con Ford.

Con la segunda semana aún por delante y grandes dificultades pendientes, la igualdad extrema augura un desenlace incierto. El Dakar 2026 mantiene abiertas todas las opciones y confirma, tras su primer gran corte competitivo, que nadie puede sentirse a salvo en la carrera más imprevisible del calendario internacional. EFE

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