Girona, 9 ene (EFE).- El técnico del Girona Míchel Sánchez ha reconocido este viernes que su equipo necesita ganar a Osasuna este sábado (18:30 CET) para acabar la primera vuelta con 21 puntos y fuera del descenso y tener "un aprobado, raspado, pero aprobado".
"Lo que no sea una victoria sería estar con uno o dos puntos menos del objetivo que teníamos como equipo", ha admitido el técnico del Girona en la víspera del partido de este sábado en Montilivi.
El entrenador rojiblanco ha avanzado que será un partido "dificilísimo" porque el Osasuna tiene "jugadores diferenciales" y ha destacado a Aimar Oroz, un futbolista "especial".
"Tienen muy buenas bandas, con velocidad y buenos centros. En defensa son un equipo muy compacto y muy bueno en el área", ha añadido.
En clave de mercado ha explicado que el centrocampista colombiano Jhon Solís no se ha entrenado y no estará en la convocatoria "a la espera de definir su futuro".
Como su salida aún no está "hecha" y las tres plazas de extracomunitarios siguen ocupadas, el club aún no ha podido cerrar la cesión del atacante argentino del Manchester City Claudio Echeverri.
"Es un jugador diferencial en zona tres. Es un jugador que necesitamos mucho porque aclara las situaciones del ultimo tercio del campo con pases, con finalización individual y con su mentalidad 'top' para mirar a portería contrario", ha dicho Míchel sobre un jugador que ya hace días que se entrena con el equipo.
También ha explicado que confía que la situación se resuelva "pronto" y que la idea del club y del portero croata Dominik Livakovic sigue siendo que salga, a pesar de que se ha reincorporado a los entrenamientos sin haber cerrado su marcha después de unos días de permiso del club.
"Estará en la convocatoria, pero no está para jugar con nosotros", ha reconocido.
Míchel ha explicado que la salida de Solís "implica" alguna llegada en el centro del campo para tener "más soluciones" y "mejorar" porque el equipo va "corto" en esa posición. EFE
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