Claves del nuevo modelo de financiación autonómica

Guardar

Madrid, 9 ene (EFECOM).- La vicepresidenta y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha presentado este viernes su propuesta para reformar el sistema de financiación autonómica, que lleva doce años caducado. Estas son algunas claves.

Hacienda calcula que el nuevo sistema aportará en 2027 un total de 20.975 millones de euros más a las comunidades autónomas que si se mantuviera el sistema vigente.

En ese año, el sistema aportaría a las regiones del régimen común 224.507 millones de euros, un 47 % más que en 2023.

Buena parte de este aumento de la aportación (15.756 millones) procederá de una mayor cesión de la recaudación de IRPF e IVA a las autonomías, que pasará del 50 % actual al 55 % y al 56,5 %, respectivamente.

Además, se incorporarán a la cesta de impuestos cedidos el impuesto de patrimonio, el de depósitos bancarios, el de actividades del juego y el de residuos, cuyos ingresos ya se destinan a las regiones, pero que ahora formarán parte del reparto del sistema.

Para el reparto de los recursos entre las regiones, el sistema parte de un cálculo renovado de la población ajustada, que presta más atención al gasto asociado a los diferentes grupos de edad, las variables educativas o las de dependencia.

Sobre este cálculo de la población ajustada se aplican unos ajustes de nivelación horizontal (por el que las regiones con mayor capacidad tributaria aportan y las de menor capacidad, reciben) y vertical (por el que el Estado aportará 18.993 millones para reducir las disparidades en financiación por habitante).

A estos se añaden ajustes adicionales, entre ellos un nuevo fondo climático, dotado con 1.004 millones de euros, que irá en dos tercios para las regiones del litoral mediterráneo y un tercio, para el resto.

Además, el nuevo modelo dará a las comunidades autónomas que lo deseen la posibilidad de recibir un 5 % del IVA generado por las pymes en su territorio: si estos ingresos son mayores de los que les corresponderían por índice de consumo, recibirán una transferencia, y, de lo contrario, tendrán que hacer una aportación.

Finalmente, habrá un "elemento de cierre", denominado 'statu quo', para que ninguna comunidad reciba menos recursos que con el anterior modelo, que aportará 216 millones a Extremadura y 46 millones a Cantabria.

Ya fuera del sistema de financiación, Montero ha planteado renovar el fondo de compensación interterritorial, que contará con 3.300 millones adicionales para compensar a las regiones que queden por debajo de la media en financiación por habitante con el objetivo de incentivar su economía.

La propuesta de Hacienda va acompañada de otras materias, como por ejemplo dar a las regiones la posibilidad de renunciar al sistema de entregas a cuenta (por el que reciben una serie de anticipos en función de las previsiones de recaudación y los desvíos se liquidan dos años después) para pasar a recaudar en tiempo real, igual que el Estado.

Montero ha asegurado que el modelo "tiende a la ordinalidad" y esto permitirá que, tal y como avanzó el líder de ERC, Oriol Junqueras, Cataluña sea la tercera en aportar recursos al sistema y la tercera en recibir.

Sin embargo, este principio no se respeta para todas las regiones debido a la aplicación de los ajustes, sobre todo el de 'statu quo', que impedirá a la región que más aporta, Madrid, ser la que más recursos por habitante recibe.

Montero presentará esta nueva propuesta de modelo a las comunidades autónomas en un Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) convocado para el miércoles de la próxima semana, para después iniciar una serie de reuniones bilaterales con las regiones para dar "mayor detalle" del modelo.

Después, se aprobará el proyecto de ley orgánica en el Consejo de Ministros y se llevará a las Cortes, donde tiene que aprobarse, por lo que Montero ha hecho un llamamiento al PP para que apoye el texto con el objetivo de que "el nuevo modelo pueda entrar en vigor el año que viene".

De cara al futuro, la vicepresidenta ha abogado por ampliar las competencias normativas de las comunidades autónomas aunque con un "límite" para evitar un eventual 'dumping fiscal' (competencia a la baja) que deje sin efecto algunas figuras tributarias, como pasó con el impuesto de patrimonio.

Este límite, que podría afectar a figuras como el impuesto de sucesiones y donaciones, podría ir en "la línea" del impuesto sobre las grandes fortunas, que obliga a tributar a los grandes patrimonios allí donde no se aplicaba el impuesto de patrimonio. EFECOM