València, 9 ene (EFE).- El centrocampista del Levante Carlos Álvarez se mostró convencido de que el equipo está capacitado para abandonar los puestos de descenso y mantener la categoría y apuntó que el cambio de entrenador, con la llegada del portugués Luís Castro, les ha hecho creer “más fuerte” en la permanencia.
“Cuando vienen los entrenadores nuevos, el equipo cambia un poco la energía, la forma de pensar. Siempre hemos creído, pero, cuando pasas por momentos malos, el nuevo entrenador hace que creas otra vez más y más fuerte. Creo que está siendo una de las claves”, dijo el andaluz en una rueda de prensa tras el entrenamiento del equipo.
“Cada uno de nosotros esperamos estar más cerca de nuestra mejor versión porque es lo único que nos va a acercar a cumplir el objetivo. Estamos capacitados para sacarlo. Si somos capaces de coger esa buena dinámica y que los jugadores demos ese paso hacia delante, tenemos un equipo preparado para poder hacerlo”, añadió.
El futbolista del Levante recalcó la importancia de lograr la segunda victoria seguida del año, después de haber ganado en Sevilla el pasado domingo, y destacó la necesidad de estrenar su casillero de triunfos como local el próximo domingo ante el Espanyol, un rival que en su opinión “está haciendo una grandísima temporada”.
"Nosotros venimos con la ilusión y con toda la fe y la creencia de que podemos ganar el partido y que sea nuestra primera victoria en casa. Confiamos plenamente en el plan de trabajo que llevamos durante toda la semana y creo que tenemos nuestras armas para poder hacerles daño y sacar nuestra primera victoria en casa”, declaró.
“Es muy importante que cuando juguemos en casa sintamos que con la afición somos uno más y eso para mí es clave. Hacernos muy fuertes y que no tengamos dudas porque la duda lo único que siembra es la actitud negativa y, si todos afrontamos las cosas con una actitud positiva, vamos a estar mucho más cerca de conseguirlo como ya os aseguro que así lo sentimos dentro del vestuario”, afirmó.
Además, Carlos Álvarez, de 22 años y que vive en el Levante su primera experiencia en Primera con regularidad tras haber debutado con el Sevilla, admitió que vive “un sueño” y apostó por seguir jugando “muchos años” en este tipo de campos. “Estoy disfrutando como un niño. Si somos capaces de coger una regularidad y ganar más, lo viviré más feliz”, dijo.
El jugador andaluz también confesó que tiene que convivir con la pubalgia que sufrió en pretemporada y que retrasó su mejor versión. “Hubo un momento en verano que lo veía bastante negro. Nunca se me ha terminado de ir por completo pero hemos encontrado un punto que me ayuda a estar lo más limpio posible. Es algo con lo que sigo conviviendo”, finalizó. EFE
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