Madrid, 8 ene (EFE).- "En su sentido más explícito, comer desde la gula es sinónimo de saborear sin digerir. En un sentido más amplio quiere decir tomar del mundo solo los aspectos excitantes y sabrosos", de esta manera explican Oriol Pla y Pau Matas, autores y protagonistas de la obra 'Gula/Gola', una existencia lleno de estímulos sin espacio para aburrimiento.
Oriol Pla (Barcelona, 1993) se convirtió en el primer intérprete español en ganar en el mes de noviembre en Nueva York el Premio Emmy Internacional a mejor actuación masculina por la serie 'Yo, adicto' y de nuevo regresa a la escena el 9 de enero en el Teatro Valle-Inclán, con un texto en el que pone de manifiesto cómo se vive en una sociedad en la que se huye de lo que duele.
"No tratamos la glotonería como pecado capital sino como relación conductual de la sociedad", han asegurado este jueves durante la presentación del espectáculo Pla y Matas.
"La gula es la respuesta excesiva a no querer estar en espacio de aburrimiento, mediocre, incómodo; sobre lo poco que nos gusta estar en ese lugar, no aceptamos lo que no pase por vivir en un anuncio en el que todo está superguay", desgrana Pla.
Una pieza en la que se mezclan lenguajes expresivos como la voz, el payaso, el bufón, la música, que tiene algo de performático, con la que los autores pretenden hacer reflexionar sobre los efectos del consumo desmedido en general, la sobreexposición constante a las redes sociales o la salud mental.
"Nutrir las redes sociales va emparejado al consumo de ser vistos que si lo llevas se convierte en tóxico porque quieres ser visto, gustar tener la aprobación exterior", incide Pau Matas.
Pla representa a un personaje deformado con el que puedes "empatizar o repudiar, quedare en lo cómico o en la angustia", en una obra en la que se habla de cuentos y de espacios vacíos tan necesarios para una "sociedad del banquete, adictiva, queramos o no".
Salir del laberinto en el que nos hace caer la gula es "dejarse atravesar por el vacío y aceptar cómo somos". EFE
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