Dos hombres niegan en la Audiencia haber pilotado una patera que quedó a la deriva en Cabrera el verano pasado

En la Audiencia Provincial, los procesados aseguraron desconocerse antes del viaje, pagaron por el trayecto desde Argelia y negaron responsabilidad en la navegación, mientras que los agentes describieron las condiciones precarias y la saturación de la embarcación

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Uno de los dos acusados que enfrenta cargos por pilotar una embarcación que recaló a la deriva en Cabrera expresó ante la Audiencia Provincial que su motivación principal era reunirse con familiares en Francia, y sostuvo que experimentó el mismo temor por su vida que los demás ocupantes. Así lo manifestó en el turno del derecho a la última palabra, en un proceso judicial donde tanto él como el otro procesado han rechazado la acusación de haber ejercido labores de patrón durante la travesía en junio del año anterior. El caso, como explicó el medio Europa Press, involucra el intento de identificar a los responsables de la navegación de una patera proveniente de Argelia y que llegó sobrecargada y sin combustible al sur de la isla.

Según publicó Europa Press, durante el juicio celebrado en la Sección Primera de la Audiencia Provincial, los dos hombres negaron firmemente haber tomado el control de la barca y aseguraron ser simplemente pasajeros que, como el resto de los presentes, pagaron por su plaza en el viaje. Uno de ellos indicó haber entregado 6.000 euros para abordar la embarcación, mientras que el otro dijo haber abonado 7.000 euros. Ambos afirmaron no haberse conocido con anterioridad y señalaron que su vínculo surgió inmediatamente antes de emprender el trayecto rumbo a España.

Durante las sesiones de la vista, los acusados se limitaron a responder únicamente a las preguntas de sus abogados, descartando cualquier responsabilidad en la organización o supervisión de la ruta marítima. Frente al tribunal, además, ambos coincidieron en identificar a otras personas como los supuestos patrones verdaderos, aportando incluso una fotografía para respaldar esta declaración.

La intervención de los agentes de vigilancia aduanera que atendieron la emergencia evidenció la gravedad de la situación en la que llegó la embarcación. Europa Press detalló el testimonio de uno de los funcionarios, quien relató que esperaban localizar un grupo reducido de ocupantes, quizás cuatro o cinco, dado el tamaño de la patera, pero en su lugar encontraron más de 20 personas a bordo. “Les dimos toda el agua que pudimos. Iban en condiciones lamentables, acomodados de cualquier manera”, declaró uno de los agentes ante el tribunal.

Tal como consignó Europa Press, los testimonios de otros efectivos que atendieron la llamada de socorro también aportaron detalles sobre el estado precario en que viajaban los ocupantes. La barca, registrada como robada en Formentera, se encontraba sobrecargada, con la línea de flotación casi al límite y sin medidas de seguridad adecuadas. Los responsables del operativo explicaron que la nave quedó a la deriva debido a una mala previsión de combustible, incapaz de completar con éxito la ruta trazada desde Argelia.

La Fiscalía solicitó una pena de cinco años de prisión para cada uno de los acusados. Las partes defensoras, en cambio, solicitaron la absolución, ya que, a su juicio, la única prueba incriminatoria es el testimonio de un testigo protegido, figura que ha sido central en el desarrollo del juicio, según informaciones consignadas por Europa Press.

El proceso judicial quedó visto para sentencia tras la celebración de la vista este miércoles, quedando en manos de la Audiencia Provincial la decisión acerca de la posible responsabilidad penal de ambos acusados en este viaje irregular, el cual evidenció las condiciones peligrosas bajo las que suelen realizarse travesías de migrantes desde las costas africanas hacia Europa.