Bruselas dice que países de la UE aún dudan sobre salvaguardias de acuerdo con Mercosur

Mientras persisten inquietudes entre los gobiernos comunitarios sobre las protecciones para trabajadores rurales europeas vinculadas al pacto con Mercosur, se espera una postura definitiva este viernes, en un contexto de tensiones económicas y políticas internacionales

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Entre las expectativas que rodean la inminente decisión de los gobiernos de la Unión Europea sobre la posible ratificación del acuerdo entre la UE y el Mercosur, representantes del sector agrícola europeo insisten en la necesidad de mantener mecanismos de protección adecuados para sus trabajadores. Según informó EFECOM, las discusiones entre los Estados miembros mantienen en suspenso la firma del pacto, que se prevé abordar este viernes en Bruselas.

El comisario europeo de Agricultura y Alimentación, Christophe Hansen, reconoció tras una reunión con los ministros comunitarios de Agricultura que aún existen cuestiones sin resolver vinculadas a las salvaguardias para agricultores europeos en el contexto del convenio con el bloque sudamericano integrado por Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay. Hansen indicó que, durante la reunión informal donde se trataron reclamaciones del sector agrícola, varios ministros destacaron también las oportunidades asociadas con el acuerdo, considerándolas especialmente relevantes en el actual escenario internacional, marcado por desafíos económicos y políticos.

Según publicó EFECOM, Hansen valoró que, a nivel geopolítico, también existen razones de peso para avanzar con el acuerdo, además de argumentos económicos. No obstante, el avance de este proceso depende de la conformidad de los Estados miembros. La ministra chipriota de Agricultura, Desarrollo Rural y Medio Ambiente, Maria Panayiotou, cuyo país ocupa la presidencia rotatoria del Consejo de la UE durante este semestre, confirmó que el asunto será revisado por los embajadores de los veintisiete países este viernes. Panayiotou recalcó la importancia de que las inquietudes expresadas por los agricultores europeos sean consideradas en el marco del debate sobre el tratado comercial, subrayando que los ministros quieren garantizar la existencia de salvaguardias suficientes antes de avanzar hacia la ratificación.

En representación de los ministros que asistieron a la reunión, Panayiotou expresó la necesidad de establecer una red de seguridad efectiva para el sector agrícola europeo. Añadió que la decisión final sobre el acuerdo dependerá del resultado de las deliberaciones agendadas para el viernes, lo que deja en suspenso la fecha en que podría finalmente firmarse el texto consensuado con el Mercosur.

Por otra parte, el comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, hizo hincapié en que la fiabilidad constituye el principal valor percibido de la UE por sus socios en el actual contexto global, y que preservar esa credibilidad implica ser un socio comercial previsible. Sefcovic remarcó que el propósito es lograr un acuerdo que favorezca a todas las partes involucradas sin afectar la competitividad de las empresas europeas. Añadió que, frente a las preocupaciones planteadas por diferentes actores, Bruselas desplegó un conjunto de herramientas de protección sin precedentes en el marco del tratado con el Mercosur.

Ante la pregunta acerca de un posible voto para ratificar la firma del pacto el viernes, lo que permitiría formalizar el acuerdo presumiblemente el lunes siguiente, Sefcovic pidió cautela y recordó que la aprobación requiere el respaldo de una mayoría cualificada de los Estados miembros, condición que no se alcanzó en la ronda de diciembre. Según detalló el medio EFECOM, la falta de acuerdo en esa oportunidad se debió principalmente a las reservas mantenidas por Francia, así como al pedido de Italia de contar con más tiempo para resolver las dudas expresadas por su propio sector agrícola.

Sefcovic evitó confirmar fechas específicas para la ratificación final y enfatizó que la prioridad es resolver todas las incertidumbres de los países miembros antes de avanzar hacia la formalización del acuerdo. La atención se mantiene sobre las discusiones diplomáticas y técnicas que continuarán en Bruselas, mientras las posiciones de los gobiernos y del sector agrícola europeo siguen siendo determinantes para la viabilidad del tratado.