El martes se conformó el comité de expertos encargado de determinar los protocolos y las instalaciones de investigación que serán sometidas a auditoría para esclarecer el origen del brote de peste porcina africana registrado en la provincia de Barcelona. Según informó la agencia EFECOM, esta investigación se focaliza en el posible vínculo del virus con el laboratorio IRTA CReSA, especializado en sanidad animal, el cual opera en el campus de Bellaterra de la Universidad Autónoma de Barcelona y en cuyas inmediaciones se detectaron los dos primeros casos a finales de noviembre.
La presencia de un millar de especialistas mantiene activas las tareas de contención en la denominada ‘zona cero’, localizada en el área de Santa Perpètua de Mogoda. EFECOM detalla que las operaciones reúnen efectivos de diversas instituciones, entre ellas los Mossos d’Esquadra, los Bomberos de la Generalitat, miembros de las Agrupaciones de Defensa Forestal de Cataluña, Protección Civil, Cruz Roja, Sistema de Emergencias Médicas, Guardia Civil y unidades caninas de agentes forestales provenientes de Madrid y Andorra. El trabajo conjunto persigue limitar la circulación y propagación de la enfermedad tanto en animales silvestres como en el entorno agrícola circundante.
La subinspectora Janet Puiggròs, de los Agentes Rurales, manifestó, de acuerdo con declaraciones publicadas por EFECOM, que el balance del fin de semana largo fue “muy positivo”, atribuyendo esta valoración al alto nivel de cumplimiento de las restricciones por parte de la población. Estas directrices sanitarias afectan al parque natural de Collserola y contemplan la prohibición de acceso a determinadas zonas, así como el cierre total de los pasos de fauna, con el objetivo de impedir que los jabalíes, principales transmisores del virus en esta coyuntura, escapen del perímetro vigilado.
Las tareas sobre el terreno se concentran en inspeccionar meticulosamente el segundo radio de 20 kilómetros en torno al foco inicial, tras finalizar el rastreo intensivo de la franja más próxima, de 6 kilómetros, donde se halló el primer ejemplar infectado. El medio EFECOM describe que el operativo utiliza tanto rastreo terrestre, apoyado por perros de búsqueda, como drones equipados con cámaras térmicas capaces de detectar jabalíes vivos o muertos que pudieran haber quedado ocultos. Esta estrategia apunta a identificar posibles nuevos focos y retirar de manera segura los restos de los animales infectados.
Hasta el momento, el Ministerio de Agricultura mantiene el número de positivos confirmados en trece, todos ellos correspondientes a jabalíes y localizados dentro de esos seis kilómetros iniciales. No se ha registrado ninguna infección en cerdos domésticos de las explotaciones agrícolas de la zona, tal como destaca EFECOM en su reporte. Esta información es relevante para el sector ganadero, que hasta ahora preserva la integridad de sus animales de consumo y producción.
EFECOM consignó también que persiste la investigación sobre el posible origen del brote. El IRTA CReSA, entidad mencionada por el medio, está siendo evaluada en cuanto a los protocolos de bioseguridad adoptados en el manejo del virus dentro de sus instalaciones. El comité de expertos, reunido por primera vez el martes, tiene la misión de determinar tanto los procedimientos empleados como las medidas de protección implementadas, y decidir qué otros centros e instalaciones serán auditados a la luz de la aparición de la PPA en la región.
Desde la detección del primer caso en Cerdanyola del Vallès, se desplegó en la zona una estrategia para contener y evitar la expansión del patógeno. El despliegue combinó labores de rastreo, vigilancia y comunicación a la población, con la finalidad de minimizar los riesgos de transmisión. Las autoridades mantuvieron informada a la ciudadanía y, de acuerdo con lo reportado por EFECOM, obtuvieron una respuesta positiva que contribuyó a facilitar el control de accesos y la efectividad de las restricciones impuestas.
La colaboración entre distintas administraciones y organismos técnicos, según remarca el medio EFECOM, ha sido clave para coordinar y supervisar las acciones de emergencia. El uso de tecnologías como drones con cámaras térmicas permitió optimizar la localización de animales afectados, tanto vivos como muertos, cuyo aislamiento o retirada resulta esencial para evitar nuevos contagios.
Mientras sigue la investigación para identificar el origen exacto de este brote, las autoridades mantienen el refuerzo de las restricciones sanitarias y veterinarias en la zona de influencia, con el ánimo de preservar la salud animal y evitar el salto del virus a las explotaciones porcinas domésticas. Los trabajos en Barcelona se mantienen activos hasta que el comité de expertos y las auditorías determinen las causas y se despejen las dudas sobre la trazabilidad del brote, según la información difundida por EFECOM.
Últimas Noticias
Feijóo comparece mañana ante la comisión del Congreso que investiga la dana de Valencia

Carles Manso: El Castellón tiene unas estadísticas "brutales" con Pablo Hernández
Rusia se esfuerza por crear un nuevo frente para Occidente en el Mediterráneo, según un experto

Azcón afirma en el 2028 se acabará la lista de espera para el reconocimiento de la discapacidad


