
En alusión a la afluencia de manifestantes reunidos en el Templo de Debod, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, cuestionó la legitimidad del presidente del Gobierno y exigió que Pedro Sánchez se someta a una cuestión de confianza. Según detalló el medio, el acto de protesta celebrado junto a este emblemático punto de la capital y al que asistieron destacados líderes del Partido Popular, evidenció, desde la perspectiva de Almeida, la pérdida de apoyo social y parlamentario del Ejecutivo. El alcalde subrayó que la movilización reunió en apenas tres días a miles de personas, situación que considera demostrativa de un rechazo generalizado hacia la gestión del actual Gobierno. El medio informó que Martínez-Almeida lanzó un desafío directo al PSOE: organizar, en el mismo plazo, una manifestación que iguale la capacidad de convocatoria alcanzada en la protesta del Templo de Debod.
De acuerdo con la información publicada, la manifestación fue calificada por Martínez-Almeida como “un éxito que molesta”, aludiendo a que, en su opinión, la respuesta ciudadana incomodó a los socialistas. El alcalde valoró la asistencia como una muestra patente de que Pedro Sánchez, a su entender, ha perdido tanto el respaldo institucional en el Parlamento como el apoyo social en la calle, y apuntó que la reacción de los asistentes a la convocatoria evidenció la existencia de una opinión pública crítica con las políticas del Gobierno central.
Según consignó el medio, Martínez-Almeida argumentó que un presidente de Gobierno en una situación de “corrupción, falta de apoyos parlamentarios y falta de presupuestos” como la actual, en sus palabras, debería haber adelantado elecciones generales. Cuestionó que Sánchez permanezca en el cargo y lo calificó de “anomalía” dentro de la dinámica democrática española. En opinión del edil, la continuidad del presidente responde a intereses personales y no a una voluntad de mejorar el bienestar colectivo, afirmando que “aquí se trata de mejorar la vida de la gente y no de mejorar la vida de uno mismo, que es lo que hace Pedro Sánchez en la Moncloa”, según recogió el medio.
El reportaje del medio destaca también la postura crítica de Almeida ante la reacción del ministro de Transporte, Óscar Puente, quien habría minimizado la magnitud de la manifestación al compararla con la asistencia en un mercadillo de Valladolid. Ante esta valoración, el alcalde replicó cuestionando el alcance de las movilizaciones organizadas por el PSOE en apoyo a Sánchez durante el período de reflexión personal al que se acogió recientemente. En ese sentido, Martínez-Almeida instó públicamente tanto al ministro Puente como al propio presidente a convocar, en tres días, una manifestación que demuestre la capacidad de movilización del partido socialista y su respaldo ciudadano. Esta petición la formuló como respuesta al escepticismo gubernamental respecto a la importancia de la marcha opositoria.
Durante su intervención en el nodo de movilidad de Plaza de España, el alcalde reiteró su convicción de que Pedro Sánchez “le tiene miedo al Parlamento y a los españoles”, aludiendo a que el presidente evitaría someterse a una cuestión de confianza o convocar a comicios anticipados por considerar probable una derrota parlamentaria y electoral, según reportó el medio. En línea con sus declaraciones anteriores, Martínez-Almeida insistió en que la situación actual representa una excepción dentro del funcionamiento regular de los gobiernos democráticos, remarcando que la falta de apoyos y las circunstancias negativas que atraviesa el Ejecutivo deberían ser motivo suficiente para propiciar un adelanto electoral.
El medio también recogió la opinión del alcalde referente a la naturaleza de la protesta realizada. Almeida subrayó que la concentración fue “un éxito rotundo, un éxito incuestionable y un éxito que molesta”, reiterando elementos de su discurso que apuntan a la supuesta incomodidad del PSOE y del presidente Sánchez ante las manifestaciones sociales de oposición. Asimismo, estimó que la convocatoria lanzada por el PP y a la que asistió junto a Alberto Núñez Feijóo e Isabel Díaz Ayuso, evidencia la capacidad del partido para congregar a un sector relevante de la población en un lapso breve, lo que, en su opinión, pone en cuestión la fortaleza política del Gobierno central.
En relación al respaldo político con el que cuenta el presidente Sánchez, Martínez-Almeida hizo hincapié en que gobernar sin apoyos parlamentarios constituye un obstáculo serio para cualquier líder político en una democracia parlamentaria. Este argumento fue presentado como la base de su exigencia para que Pedro Sánchez someta su mandato a la evaluación del Congreso mediante una cuestión de confianza, requerimiento que reiteró varias veces durante su intervención, según detalló el medio.
El medio señaló también la referencia de Almeida respecto a la diferencia entre la preocupación por el interés ciudadano y el mantenimiento del poder personal. El alcalde insistió en que la permanencia de Sánchez en el cargo se explica por una estrategia orientada a conservar su posición, en vez de responder a las necesidades del conjunto social, lo cual a juicio del primer edil explica el malestar manifestado en la protesta.
La cobertura periodística ofrecida por el medio concluyó que el alcalde de Madrid presentó la movilización del Templo de Debod como una muestra de descontento amplio y visible frente a la gestión de Pedro Sánchez y el PSOE, y utilizó el contexto de esta protesta para reforzar su llamamiento a un examen parlamentario del Gobierno y a la movilización ciudadana.

