El traslado del secretario de la mesa de contratación de las obras de duplicación del túnel de Belate se llevó a cabo tras un notable deterioro del clima interno en el servicio, después de que dicho secretario presentara un voto particular en el que cuestionaba el procedimiento seguido en la adjudicación. La decisión de reubicarlo surgió como intento de restablecer el funcionamiento y la armonía en el área, según relató Pablo González, director del servicio de Conservación, ante la comisión de investigación del Parlamento de Navarra.
De acuerdo con lo informado por diversos medios, González explicó que la iniciativa de proponer el cambio de puesto partió del director general de Obras Públicas, Pedro López. La propuesta fue plasmada en un informe que el propio González firmó en su calidad de director. Este movimiento organizativo trasladó al secretario desde sus funciones originales en la avenida de San Ignacio en Pamplona hasta un puesto ubicado en una nave del polígono de Landaben. El director indicó que la distancia no era significativa, ya que el nuevo destino seguía en Pamplona y se trataba de un centro vinculado a tareas de conservación y gestión de información relevante.
Durante su comparecencia, detalló que la intención principal de la reubicación fue favorecer el ambiente laboral, profundamente afectado tras las actuaciones desarrolladas en la mesa de contratación. González remarcó, citado por los medios, que “el ambiente laboral cayó bastantes puntos en el servicio” una vez tramitada la mesa y conocidos los cuestionamientos del secretario al proceso. Agregó que la formalización del cambio se realizó como una reorganización interna, aunque admitió que la medida estaba encaminada también a mejorar la convivencia profesional y el rendimiento general del área.
Según recogió el medio, en respuesta a una consulta realizada por representantes de UPN, González afirmó que “ojalá pudiéramos dotar a cada centro de un letrado para acompañar a los jefes de centro”, insinuando la necesidad de reforzar el apoyo jurídico en los equipos para evitar fricciones y dificultades en la toma de decisiones administrativas.
El director del servicio de Conservación subrayó, durante el debate parlamentario, que no tenía conocimiento de que el secretario hubiera trasladado formalmente sus críticas a la Oficina de Buenas Prácticas y Anticorrupción, organismo encargado de velar por la transparencia y la legalidad en los procedimientos de la administración navarra. “No se sabía”, puntualizó González ante la insistencia de los parlamentarios, apoyándose en que la denuncia era desconocida en el momento en que se propuso la reubicación.
Tal como publicó la prensa, la mesa de contratación estaba dedicada a gestionar el importante proyecto de duplicación del túnel de Belate, infraestructura relevante para la movilidad en Navarra. El episodio de la reubicación y las posteriores declaraciones de González ante la comisión reflejan las tensiones internas derivadas de las diferencias sobre los procedimientos administrativos y el impacto directo en la dinámica de trabajo de las áreas involucradas.
