El abogado al que quiso matar un preso liberado en EEUU avisa que su vida corre peligro

El letrado madrileño ha elevado una petición urgente a la embajada de Estados Unidos para exigir explicaciones sobre la excarcelación de Dahud Hanid Ortiz, cuya liberación considera una amenaza tangible tanto para su entorno como para la sociedad estadounidense

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Madrid, 1 ago (EFE).- Está vivo porque su asesino no le encontró hace 8 años en su bufete de Madrid, pero ahora, este hombre - condenado a 30 años de cárcel por matar a tres personas mientras le buscaba- está libre en Estados Unidos tras un canje de presos. Por eso, el abogado se ha dirigido a la Embajada americana para demandar información y alertar del peligro real que sufren él y la ciudadanía americana.

Es el abogado Víctor Joel Salas, que el 22 de junio de 2016 por la tarde salvó su vida porque no había llegado aún al bufete del distrito madrileño de Usera que regentaba cuando el exmarine Dahud Hanid Ortiz entró para matarle, por celos, al creer que mantenía una relación con su mujer, con la que convivía en Alemania.

El exmarine sí mató a las tres personas que encontró en el despacho -dos trabajadoras de nacionalidad cubana y un cliente ecuatoriano-, al que prendió fuego y huyó, hasta que fue detenido en 2018 en Venezuela, su país de origen, y donde fue condenado en 2024 a 30 años de prisión, el máximo previsto en la legislación local. La sentencia fue ratificada por la corte suprema.

Este hombre, con nacionalidad venezolana y estadounidense, es uno de los diez estadounidenses que Venezuela liberó el pasado 18 de julio en el marco de una negociación que incluyó el retorno al país caribeño de 252 migrantes detenidos en El Salvador desde marzo.

Estados Unidos confirmó que ese hombre estaba libre tras el canje con Venezuela, cuyas autoridades dijeron -a su vez- que Estados Unidos "defendió" y se llevó a un "asesino convicto" entre los diez norteamericanos.

Tras denunciar la situación públicamente, en su nombre y en el de las familias de los tres asesinados en su despacho, Salas ha remitido una carta a la embajada norteamericana en Madrid en la que aclara que Hanid no es un preso político sino un asesino condenado y dejarlo libre es "contrario al derecho internacional" y un riesgo para la seguridad de Estados Unidos.

Explica que "es imperativo que a través de la embajada de Estados Unidos en España se ponga en contacto con las oficinas correspondientes americanas a fin de aclarar urgentemente las condiciones de su liberación".

Y también para que le informen sobre "cuál fue la resolución debidamente motivada que autorizó la liberación de un asesino convicto en suelo americano".

"Cualquier demora en la respuesta a esta situación podría poner en peligro mi vida y mi seguridad, así como la de las personas en mi entorno cercano y victimas supervivientes de este horrible crimen", añade.

Salas pone de relieve que "antes y después de los asesinatos, Dahud Hanid Ortiz emitió amenazas de muerte directas" contra él y contra otras víctimas. "Estas amenazas no fueron vagas ni esporádicas, sino graves, reiteradas y específicas", afirma.

"Su liberación representa un riesgo real y constante para mi persona todas las victimas que se encuentran vivas y sobre todo para el ciudadano norteamericano", incide.

Tras conocerse la liberación del exmarine la Fiscalía de Madrid, una de cuyas fiscales participó en el juicio al acusado del triple crimen, envió un informe a Estados Unidos detallando la situación jurídica de Hanid.

Ni Víctor Joel Salas ni las familias de los fallecidos han tenido noticias directas, por parte de ninguna institución, de que se iba a producir esa liberación, ni los argumentos de la misma, ni explicaciones posteriores sobre los motivos de su liberación

pgm