Sevilla, 30 may (EFE).- El Juzgado de lo Contencioso Administrativo 1 de Sevilla ha condenado por una negligencia médica al Servicio Andaluz de Salud (SAS) a indemnizar a un paciente al que no diagnosticó debidamente una perforación gástrica, pese a ir hasta en cuatro ocasiones en siete días a las urgencias del Hospital La Merced de Osuna.
Esta situación, según ha informado este viernes en un comunicado desde Barcelona el despacho Vosseler Abogados, puso en riesgo la vida del paciente, que sufrió fuertes dolores abdominales y vómitos.
El paciente pudo salvar la vida cuando, a la cuarta vez, por fin se le hicieron las pruebas pertinentes y el diagnóstico correcto por parte del último facultativo que lo atendió.
Este profesional sí vio la gravedad del caso e inició el protocolo para practicar una intervención quirúrgica de máxima urgencia, que le salvó la vida, ha explicado el abogado Lluís Domingo, que ha conseguido la condena indemnizatoria al SAS por retraso en el diagnóstico y contra la que no cabe recurso ordinario.
"Es muy importante denunciar este tipo de negligencias médicas tan graves, que pueden llevar a la muerte de pacientes. En el caso de nuestro cliente no hubo un desenlace fatal, pero se podría haber evitado incluso la intervención quirúrgica si se hubiera realizado un buen diagnóstico en las visitas al servicio de Urgencias del hospital La Merced de Osuna", ha indicado.
Fuerte dolor abdominal y estreñimiento
Los hechos comenzaron el 24 de agosto de 2019, cuando el paciente acudió al servicio de urgencias del Hospital La Merced de Osuna por fuerte dolor abdominal y estreñimiento de varios días. Entonces, fue dado de alta con diagnóstico de estreñimiento.
El 30 de agosto, a las 02:31 horas, regresó a urgencias por fuerte dolor abdominal y tres vómitos el mismo día de la atención, y se le volvió a dar el alta de urgencias por estreñimiento.
Ese mismo 30 de agosto, a las 13:37 horas, volvió a urgencias ante la persistencia de dolor y nuevamente se le dio el alta de urgencias a las 21:15 horas, con diagnóstico de estreñimiento.
El 31 de agosto, el paciente regresó a urgencias presentando estreñimiento de 14 días y vomitando todo lo que ingería, con cuadro de dolor abdominal difuso de carácter continuo y cólico que no cedía con analgesia.
La radiografía efectuada el día anterior, que en su momento no fue bien interpretada, fue analizada por otro facultativo, que en esta ocasión sí supo ver la grave obstrucción intestinal del paciente.
Ante este nuevo diagnóstico, ya acertado, se le realizó al paciente un TAC con contraste endovenoso que puso de manifiesto una 'perforación iatrogénica'.
Entonces, fue intervenido de urgencia el paciente con posoperatorio inmediato en UCI y posteriormente en planta.
De los informes clínicos facilitados se dedujo que el paciente presentaba una peritonitis por perforación intestinal que pudo haber tenido un "desenlace fatal" si el último facultativo no hubiese interpretado correctamente la radiografía. EFE


